Literatura Fantástica, Ciencia Ficción, Terror, Misterio Foros Literarios, Creatividad Literaria, Taller Literario Asimov, Clarke, Dick, Heinlein, Terry Pratchett, George Martin, Tolkien, Stephen King, Harry Potter, Lovecraft, Dragonlance, Reinos Olvidados
[Mapa Web]
Tus Foros Favoritos, Literarios, Ocio...
Foros:  ·Literatura General  ·Creatividad Literaria  ·Grupos de Autor  ·Grupos Temáticos  ·Temas de Interés  ·Ocio  ·Planeta Ludus  ·La Arena  ·General
Espacios - Web:  ·Tierra de Leyendas  ·Asimov  ·Kedadas  ·Julio Verne







 El Testamento de un Excéntrico

 "El testamento de un excéntrico" por Dalare



En esta novela no aparecen criaturas gigantescas, ni ingeniosas máquinas voladoras, ni fantásticos artefactos submarinos; ni tan siquiera grandes veleros en pos de islas paradisíacas o náufragos sometidos a terribles peligros. Pero Julio Verne, con la misma intuición visionaria de siempre, se inventó una historia en la que un grupo de personas anónimas, de la noche a la mañana, se convierten en focos de atención de todo un país por mor de su participación en un juego cuyo premio final es una cuantiosa suma de dinero. ¿Les suena?

Los protagonistas son gentes normales, desconocidas, que tienen su propia existencia apacible y hasta monótona, y que se ven envueltas en un torbellino de acontecimientos por la postrera voluntad de un peculiar difunto que decide dejar su herencia al ganador. Una docena de personajes de toda clase social y ocupación, y de diverso temperamento, que se exponen ante los ojos del mundo, son objeto de apuestas y opiniones, de persecuciones y de infortunios: un marino retirado, un bohemio pintor, un egocéntrico periodista, un viejo gruñón, un boxeador en la cima de su carrera, y una joven algo retraída, todos ellos con sus respectivos acompañantes, que en muchas ocasiones acaparan, más o menos merecidamente, el protagonismo de la historia. A ellos se añade otro participante cuya identidad se mantiene en secreto hasta el final.

 

Aunque El Testamento de un Excéntrico es, sobre todo, un homenaje de Verne a los Estados Unidos de América del Norte, donde tiene lugar la historia, y cuya geografía están obligados a recorrer los participantes del noble juego de los Estados Unidos, una adaptación a gran escala del juego de la oca ideada por el excéntrico millonario, cuyas casillas son los distintos estados de la unión. Desde Chicago, origen y primer escenario de todos los hechos, los caprichosos dados dirigen el destino de los jugadores, permiten a Verne describir las bondades de una nación que, a finales del siglo XIX, era por encima de cualquier otra la tierra de las oportunidades, y posibilitan al lector refrescar sus conocimientos de geografía, o quizás adquirirlos por primera vez con ayuda de un mapa. Y mientras, siguiendo las rutas de los viajeros por tren, barco, coche o caballo, esperamos a ver quién es el primero en llegar a la casilla 63.

Desde Illinois y la cosmopolita Chicago, que además de inicio de la carrera es la casilla comodín, la “oca”, los viajeros y protagonistas recorren la desértica Kansas, Texas, Maine, Nueva York y las famosas cataratas del Niágara, Wisconsin, Kentucky, Florida y sus pantanosas tierras, Milwaukee, Columbia, Wyoming y el parque de Yellowstone, Carolina del Sur, Missouri, California y el Valle de la Muerte, Nuevo México... El autor parece haber conocido personalmente los lugares que describe, o al menos haber leído muchos libros de geografía americana. Aunque las descripciones bien pueden ser fruto en gran medida de la fecunda imaginación de Verne, para un público lector que mayoritariamente nunca iba a observar la realidad.

Al final, sorpresas: con el ganador del juego, con los participantes, con el propio patrocinador; y algo de incertidumbre para darle un toque de emoción.

Y eso por no hablar de las interpretaciones relacionadas con la historia del juego de la oca que algunas personas (J. J. Benítez) han expresado: el propio viaje iniciático que emprenden los protagonistas, el número siete (los seis participantes más el desconocido), el origen de todo en Illinois (que pronunciado en francés termina igual que “oie”, oca, y que se parece mucho a Ilion, la ciudad de Troya, de donde se dice que pudo llegar a occidente el juego), y otros detalles que el interesado sabrá encontrar con facilidad.

En resumen, una aventura viajera amable y de fácil lectura, de las que Julio Verne escribió varias, quizás todavía injustamente desconocidas.

?>