blog_ Athnecdotario incoherente

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Actualizado: hace 1 hora 18 mins

Ausencia de conducta, de Daniel Aragonés.

9 December 2017 - 10:54am

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os quiero hablar de  Ausencia de conducta, la novela de Daniel Aragonés, autor al que me habían recomendado aquellos que me conocen bien, alegando que me iba a gustar mucho su rollo, crudo, directo, anárquico y con mala baba. No se equivocaban.

Ausencia de conducta es una obra breve (no llega a las doscientas páginas), pero muy, muy intensa. A medio camino entre la novela negra y el realismo sucio, la obra se descubre con un estilo agresivo, en ocasiones sórdido y excesivo, pero que realmente le sienta bien a la historia que nos cuenta. Una historia de la calle, de esas que suceden en su cara oculta, la que todos intuimos (y algunos conocemos), pero que preferimos evitar, quizás llevada al extremo, un tanto caótica y tirando demasiado de clichés que ya nos suenan, que ya hemos visto con anterioridad, pero que funcionan y le sirven al autor tanto de premisa como a la hora de desarrollar la trama que nos ocupa. Hija bastarda de Tarantino y de Guy Richie, pero con la mala folla typical spanish que esos dos no han conocido en su puta vida.  Chanchullos, trapicheos, encargos, delitos y asesinatos son el pan de cada día, basta con leer el periódico. Vividores, adictos, perdedores  y auténticos hijos de puta. Esa es la fauna autóctona que pulula entre sus páginas. Una fauna que lejos de resultar ajena, nos resulta cercana, reconocible, casi un reflejo de nosotros mismos, panda de hipócritas, falsas e interesadas personas de bien.

La novela no es una obra maestra. Ni siquiera es una gran novela. Pero ni lo pretende ni lo necesita. Sus intenciones son otras. Entretener y de paso, soltarnos alguna que otra hostia a mano abierta o repasarnos el hígado, por aquello de que no nos durmamos en los laureles de la corrección, la compostura y lo ortodoxo.

Muy destacable esa prosa que Daniel maneja, a veces anárquica, otras regodeándose en su propia genialidad irreverente. En ocasiones, llega a confundir al lector en la narración, pero admiro su capacidad  creativa a la hora de armar su novela, de estructurarla, de jugar con el lector obligándole a atar cabos, pensar y añadir la información que el muy cabrón nos oculta adrede, entre ir y venir de unos y otros. Esos cambios de personaje, de escena y de ubicación  son una apuesta peligrosa, difícil de ejecutar para cualquier autor, pero aunque en algún que otro momento parece que se la va a ir de las manos, Daniel logra mantener el control y hacer de ello otro de los puntos más interesantes de la obra.

Y el objeto. El aparente leit motiv de la novela. Aquello que todos buscan, aquello por lo que van a matar o morir. Una excusa, que en realidad no es más que un subterfugio,  un desencadenante para que empiece la partida y que nos recuerda que siempre ha sido así, tenga el aspecto que tenga, sea una botella , un maletín o un cadáver en el maletero. La realidad, es averiguar a qué o a quién somos fieles, si existe algún tipo de lealtad y que precio tiene, pues todo en esta vida está a la venta, sean a coste de billetes manchados de sangre o de nuestra propia alma podrida y hecha jirones.

Personalmente, me ha gustado. No será mi mejor lectura de este año, pero que cojones… Me lo he pasado bien con ella y he disfrutado mucho con el rollo canalla, descreido y cabronazo que destila.

 

https://www.amazon.es/Ausencia-conducta-Daniel-Aragon%C3%A9s-Cuesta/dp/1535137134

 

 

Dark, de Baran bo Odar y Jantje Friese, de lo más recomendable de Netflix

8 December 2017 - 5:27pm

Por Loren Lumiére López.

¿Alguien está viendo o ha visto Dark, la nueva serie de producción alemana emitida por Netflix? Tras verla, en mi caso tengo que decir que me ha gustando bastante. He leído por ahí que la comparan con ‘Stranger Things’ y no puedo estar para nada de acuerdo, salvo alguna cosa concreta que tiene en común. Son series con intenciones y trasfondo totalmente distinto.

Para empezar, Dark se aleja mucho del tono buenrollero de Stranger Things; es mucho más fría, sórdida y adulta en su conjunto, y porqué no decirlo, también en su guión y personajes (no digo que sea mejor o peor, solo que es muy distinta).

La serie maneja el suspense bastante bien y es mejor verla sin saber nada de ella. A destacar su ambientación, (que me parece muy particular y crea buena atmósfera), y el guión, que es muy bueno, el como se va hilvanando todo, y pese a que nos podemos oler la tostada en el capítulo 3 o 4, realmente la serie no va de “quién“, sino de “cómo” y “cuando” (como reza una de sus frases promocionales). Y ahí es donde Dark saca todo su potencial. Como punto negativo reconozco que en algunos tramos, llegando al final de la temporada, tanta información de los diferentes personajes y sus respectivos acontecimientos me llegaron a confundir y hacer que me perdiera un poco. No sé si será cosa mía, que soy muy torpe o quizás no está del todo bien explicado debido a la “densidad” de información, algo confusa a veces, aunque la serie hace todo lo posible por explicarlo (supongo que son conscientes de ello).

Más allá de su argumento me ha gustado mucho también la construcción (y deconstrucción) de los personajes. Aquí no tenemos buenos muy buenos o malos muy malos, son gente digamos gris, con sus virtudes, sus secretos y defectos, lo que los hace digamos más cercanos, pese a que por ello puedan crear a veces cierta antipatía; pero creo que es una virtud en este caso, sobre todo cuando ves la evolución de los mismos a lo largo de la temporada.

Hablar de cualquier otra cosa de ‘Dark’ sería rozar el spoiler, pero creo que es una buena serie, buena trama, curiosos personajes, bien llevada y bastante adictiva con un puntito “original” o digamos más “exótico” alejando del tono USA. El tema central por el que gira la serie me apasiona, da mucha chicha y creo que lo han explotado bastante bien.

Muy buena serie, muy recomendable.

 

TEORÍA DE CUERDAS. VVAA. (La Pastilla Roja Ediciones)

7 December 2017 - 9:57am

Por R. G. Wittener.

Antes que nada, quiero decir que ésta antología me parece un experimento literario muy interesante. Por encima de todo, porque la premisa básica que le ha dado forma al libro no resultaba nada fácil, y aún así consiguió reunir una cantidad respetable de relatos. Un resultado al que han debido colaborar, y mucho, la capacidad de cada autor para exprimir sus filias particulares en el género del terror.

Teoría de cuerdas comienza con un relato del antologista, Daniel Gutiérrez, en el que se nos presentan a cinco personajes: Gabriel, un muchacho preadolescente; Darío, su padre, que ejerce de policía; Lucía, su madre; y dos seres de pesadilla, que se pueden definir como “el gordo” y “el flaco”, que invaden el relato para meternos de cabeza en el terror e incomodarnos el estómago, al mismo tiempo que nos obligan a hacernos muchas preguntas (¿qué quieren?, ¿por qué han ido allí?, ¿qué interés tienen en la familia de Gabriel?, ¿qué clase de secretos conocen sobre Gabriel?) mientras van elevando la tensión, hasta un abrupto clímax de final abierto. Y a partir de aquí comienza el experimento literario.

¿Cuál es la premisa de ese experimento? Coger a los cinco personajes, la última frase del relato, y armar una historia a partir de lo narrado por Daniel Gutiérrez. Un juego de “cadáver exquisito” cuyo mayor escollo, o así me lo parece, habrá sido conseguir que las tramas finales de los relatos resultasen originales. Todo lo cual, al menos en parte, se puede decir que han cumplido Alberto M. Caliani, Emilio J. Bernal, Athman M. Charles, Néstor Allende, Santiago Sánchez Perez, Marta Junquera, Daniel Meralho, Leticia A. Lorenzo, Carolina Marquez Rojas, David Rozas Genzor, Carlos J. Lluch, y Tony Jimenez.

El problema (y es un problema de índole personal, lo reconozco, y por tanto muy subjetivo), es que tanto el relato inicial como buena parte de los que componen la primera mitad de la antología se mueven con fruicción (y decir fruicción puede ser quedarse corto) en el terror “sucio“: vísceras, sangre, y otras clases de fluídos corporales surcan sus páginas; las riegan, en estallidos parabólicos que no dejan hueco sin cubrir. Y a ello le acompaña una violencia que raya en el sadismo, con un vocabulario barriobajero a juego. De forma que, aún desarrollando tramas diferentes, a un lector como yo (insisto) le parezca estar asistiendo a variaciones de un mismo tema. Algo que quizás podría haberse atenuado repartiendo esos relatos tan “similares” por la antología, para evitar que se concentrasen. Como ya se puede imaginar, esta opinión es producto de no ser un gran fan de ésta modalidad del terror, y supongo que para otros no resultará ningún problema disfrutarlo.

A pesar de estos remilgos, que espero los autores sepan perdonarme, no voy a decir que la antología no me haya gustado. Que nadie piense tal cosa. Pero quizá por esa “saturación” de gore, la mayoría de mis relatos favoritos son precisamente los que no han incidido tanto en ese recurso.

Do“, de Néstor Allende “Sgrum”. Quizás porque es el que más destaca respecto a ese tono “vísceral” de la antología, desviándose hacia una historia para adultos pero sin regodearse en lo sangriento. Su trama se centra en un tema clásico del género sobrenatural, como es el del Apocalípsis bíblico, con un discurso que podría hacernos pensar en una versión de Neil Gaiman. A lo largo de la historia Gabriel descubre que tiene un papel muy relevante en el fin de los tiempos, y disfrutamos de algunas peleas entre ángeles y demonios mientras el autor va manejando de forma muy creativa la mitología hebrea, así como los diccionarios infernales, para estructurar un universo celestial bastante interesante.

Toc, Toc“, de Tony Jimenez. Derivando hacia un terror más clásico y psicológico, Tony Jimenez nos plantea una historia en la que la casa de los protagonistas es el centro de actividad de objetos malditos y presencias malignas (los “tockers”), más sentidas que vistas, con las que logra mantenerte interesado en su relato página a página hasta el trágico final para Gabriel y su familia. El único pero que le pongo son ciertos monólogos internos de Gabriel, que me hubiese gustado ver resueltos de otra manera.

Semillas de demonio” de David Rozas Genzor. En este relato, el autor teje una historia de maldiciones y tratos con sectas infernales, en las que el joven Gabriel se ve obligado a descubrir su infausto pasado y la oscura maldad que le aguarda en el futuro, por medio de una narración que recordará al lector las tramas de La Profecía. No se puede decir que su final sea imprevisible, pero a quienes estén familiarizados con estas historias seguro que se les pasará por la cabeza a medida que lo estén leyendo.

Buscando una salida“, de Daniel Meralho. El último de mis favoritos es el único que sigue esa dinámica de gore y terror “sucio” que he comentado al principio. Sin embargo, Daniel Meralho lo ha desarrollado dentro de una dinámica de “atrapado en el tiempo” infernal, que te sujeta por las tripas y te obliga a seguir leyendo mientras sientes más y más lástima por el protagonista; hipnotizándote con esa brutalidad y crueldad.

Para hacer honor al título del libro, y completar este viaje por el multiverso, Daniel Gutiérrez cierra la antología con otro relato que se nutre de todo lo que hemos vislumbrado en esos universos paralelos y nos deja en la última página preguntándonos cuál de todos los destinos que hemos presenciado es peor. En definiva, una obra curiosa cuyo público principal son los amantes más acérrimos del género del terror.

 

https://www.amazon.es/Teoria-cuerdas-Pastilla-Roja-Ediciones/dp/1537660373

 

 

CINE: COCO, UNA MIRADA AL MÁS ALLÁ.

3 December 2017 - 10:18am

Por Fernando Codina.

Si nos fijamos solamente en su argumento, COCO, la última película de la Pixar, presentada con el amparo de Disney, es una película de miedo. Mejor dicho, de TERROR.

El argumento no puede ser más sencillo: un niño, nacido en una familia en la que la música está prohibida, sueña con ser el Mariachi más importante de todos los tiempos. Para conseguirlo, no duda en robar una guitarra en un mausoleo, la noche previa al día de los muertos, que le permita presentarse al concurso de talentos. Pero al empuñar el instrumento, es trasladado al Mundo de los Muertos. Y tiene solamente una noche para lograr regresar al suyo, con la bendición de sus familiares difuntos, si no quiere morir y permanecer para siempre encerrado en el Más Allá. ¿A que da mucho miedo?

Para nuestro talante occidental, en una sociedad en la que la muerte ser convierte cada día más en una enemiga, en algo molesto, y que da mucho miedo, es una perspectiva aterradora. Pero es que esta película precisamente no está pensada para los WASP, es decir, los blancos protestantes angloamericanos.

No. Está pensada para otro tipo de sociedad, en la que la muerte se convierte en parte de la vida, y en donde se celebra con toda normalidad el Día de los Muertos cada primero de Noviembre. Es decir, cualquier persona latinoamericana, pero sobre todo mexicana. Una cultura en la cual se venera a los antepasados, construyéndoles incluso pequeños altares, y que acude a los cementerios para depositar ofrendas e incluso celebrar pequeñas fiestas (tradición por otra parte que también se daba entre los antiguos egipcios, pero esa sería una historia totalmente distinta).

¿Y qué es lo peor que le puede ocurrir a un difunto, por lo menos en esta película? Que nadie se acuerde de él, condenándole a la segunda muerte, la definitiva. Los olvidados se reúnen en pequeños grupos, en los márgenes de esta sociedad altamente jerarquizada, y precisamente entre ellos encuentra desde el primer momento ayuda el pequeño protagonista de la historia.

COCO es, desde otro punto de vista, la mejor manera de explicarles a los niños que la muerte no es, ni mucho menos, el final, y que tampoco hay que tenerle miedo a los fantasmas. No en vano, durante las dos terceras partes de la película, los auténticos protagonistas son los difuntos. Están representados como esqueletos de calaveras y huesos decorados, vestidos casi todos ellos con lindos ropajes, y con un tremendo amor por sus parientes vivos. Por eso van a visitarlos en la noche de ánimas (el dichoso Halloween de los yanquis), para celebrar la vida.

Y otro gran protagonista es, por supuesto, la música, en concreto la de los Mariachis. Durante casi noventa minutos de pura orgía (¿se puede hablar de orgías aquí?) visual y musical, te dejas llevar por melodías desconocidas, que hacen vibrar por igual a niños y mayores. Uno de los últimos números, con la tatarabuela del protagonista cantando a Chavela Vargas, es sencillamente espectacular, emocionante en grado sumo. Vamos, que hasta me hizo llorar al acordarme de mis fieles difuntos, mi padre y mi abuelo.

También hay personajes secundarios divertidos y entrañables, una historia de amor rota por el paso del tiempo, maldiciones imperdonables, incluso un malo malísimo asesino… En definitiva, COCO es una película para todos los públicos… que nos ayuda a perderle el miedo a la muerte…

 

-CINE- LA PIEL FRÍA: NI ZOMBIES, NI LOVECRAFT

26 November 2017 - 12:12pm

Por R. G. Wittener

 

La novela de Alberto Sánchez Piñol, que no llega ahora convertida en película, la leí hace ocho años. En aquel momento llamó mi interés gracias a las referencias lovecraftianas que le atribuían las reseñas, lo cual hacía imposible que ningún seguidor del “genio de Providence” se resistiera a leerla. Y debo decir que a mi, desde luego, no me defraudó en absoluto. Por eso, mi nivel de exigencia sobre la adaptación tenía el listón un poco alto. Y por eso creo que la co-producción hispano-francesa adolece de una falta de intensidad que impide darle algo más que un aprobado. De hecho, la publicidad de la película ha incidido en mostrar imágenes que la colocaban en la órbita de los apocalípsis zombie, con escenas de hordas de monstruos correteando en la oscuridad. Lo cual, me temo, ha jugado en su contra cuando los aficionados al género han comprobado que no era eso lo que estaban viendo; haciendo que también cosechase críticas negativas por ese lado.

Para empezar, no era La piel fría una novela “de sustos”, aunque los tuviera, así que no podía ser esa la única baza de la película. La versión escrita navega por una zona que bordea Las aventuras de Arthur Gordon Pym, El corazón de las tinieblas, o El intruso; centrándose en el conflicto de qué define la humanidad de una persona y en la tensión entre sus personajes, donde los monstruos se erigen en un medio por el que desarrollar ese discurso. Al final, no son más que una excusa para mantener encerrados al farero y al joven marinero, y obligarlos a interactuar. Algo que, por desgracia, se ha diluido en la versión cinematográfica; dejándola en una tierra de nadie en la que no es eficaz para causar terror y necesitaría más tiempo para jugar con los dilemas que enfrentan a los protagonistas.

¿Qué es lo mejor de la película? A nivel visual, la recreación del inhóspito islote donde transcurre toda la acción; sobre todo, el faro-búnker que les sirve de hogar y fortaleza (dentro del cual se ha rodado con planos cortos y fijos, consiguiendo transmitir con eficiencia las estrecheces de los protagonistas). Un ambiente opresivo que el montaje se ha encargado de romper con varios planos generales de la isla, algunos de ellos aéreos, cuyo preciosismo va en contra del clima de tensión continuo que se le debería exigir a la cinta. Aparte de eso, la actuación de Aura Garrido me pareció sobresaliente (y no es porque, como “ministérico“, constituya uno de mis últimos fetiches de la pantalla): incluso bajo una capa de prostéticos que impiden reconocer ni uno solo de sus rasgos, y limitada a sonidos guturales, logra hacer evolucionar los gestos y el comportamiento de su monstruo, su “carasapo“, de forma que, desde un mero “perrito”, acabamos contemplando a un ser que mira de igual a igual a los humanos.

A partir de ahí la adaptación resulta fallida porque el monstruo, en la novela, es un nivel de medida de la humanidad de cada personaje. Se nos presenta como una criatura agresiva y despiadada que acecha en la oscuridad de la noche pero, al empezar a convivir con el farero, el comportamiento de cada protagonista hacia la “carasapo” señala cómo de inhumanos pueden llegar a ser. Culminando en la empatía del narrador y la atracción por esa “piel fría”, que al principio tanto lo ha repugnado, y que a la postre le acaba enfrentando con su compañero humano. Todo ello en un continuo estado de tensión cuasi paranoico (por el miedo a los ataques y por el recelo mutuo entre los hombres), que en la película ha quedado deslabazado.

Para acabar, insisto, todos mis reproches van en contra de la película como una obra inspirada por la novela. Quienes la vean sin conocer la versión literaria, pueden asombrarse con algunos de los giros argumentales, y disfrutar tanto del admirable maquillaje del monstruo como con esas vistas de la isla y sus acantilados azotados por el mar. No es una mala cinta. Pero, a quienes disfrutamos del texto, nos ha dejado fríos.

 

 

THE POWER, de Naomi Alderman (Roca Editorial, 2017)

25 November 2017 - 10:37am

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

De pronto, todas las mujeres tienen un poder eléctrico que las hace superiores físicamente a los hombres. La novela desarrolla este “¿qué pasaría sí…?” mediante los personajes de una asesina, la hija de un mafioso, una política y un periodista.

The Power posee ese tipo de premisa magnética que atrae de manera irremediable al lector (al menos conmigo lo ha conseguido), tocando un tema un tanto polémico (y feminista, ¿para qué obviarlo?), ya que en estas páginas podemos ver como las mujeres campan a sus anchas por el mundo haciendo de las suyas con un poder inabarcable dentro de un marco distópico y caótico donde prácticamente todo vale, poniendo patas arriba la sociedad dominada por los hombres, destacando por encima de todo una transición extremista repleta de violencia que, a modo personal, me ha sorprendido por su crudeza.

Lo que más me ha atraído de la novela es esa secuencia narrativa basada en una cuenta regresiva a través de la cual se nos presentan a los personajes justamente contextualizados, aspecto que la propia escritora aprovecha para reforzar un catálogo de asuntos relativos a la cuestión de géneros, la igualdad entre hombres y mujeres y sus más que evidentes trastornos e inseguridades por ambas partes.

Junto a esta curiosa estructura tenemos capítulos breves e ilustraciones que, en su conjunto, atrapan de manera irremediable al lector, dejándonos llevar por una historia cargada por una fuerte carga subversiva.

Quizás le podamos achacar algunos peros a la idea tan ambiciosa que nos presenta Naomi Alderman en estas páginas, sobre todo en el desarrollo de su tercer acto, donde se puede comprobar que la autora se queda in media res con respecto a las grandes posibilidades que ofrecía a priori ese GRAN concepto inicial.

En definitiva: La autora nos ofrece una historia que invita a la reflexión con respecto a la situación actual de nuestra sociedad y de algunos aspectos de la misma así que podemos afirmar que The Power es una peculiar y notable novela de ciencia ficción especulativa y provocativa con una alta carga de literatura feminista y que ninguna mujer/hombre debería dejar pasar ya que remueve conciencias y te hace ver el mundo desde otras perspectivas muy interesantes.

No podemos olvidar la excelente edición por parte de Roca Editorial, ya que nos ha presentado el libro en una cuidada tapa dura con sobrecubierta cuya portada ya hace que el libro se venda prácticamente sólo.

 

Ficha técnica

Título: The Power

Autora: Naomi Alderman

Editorial: Roca

Páginas: 352

ISBN: 9788416700677

Precio: 18 euros

 

 

 

La opinión de Soraya: Las matemáticas del caos, Javier Vivancos

17 November 2017 - 9:23am

Por Soraya Murillo.

 

Un misterioso hombre  que oculta su rostro tras una bufanda  busca a quien destruyó su ciudad  y a su familia. 

 Con un diario en la mano,  caminando entre  cuerpos destrozados, grupos de gente que se atacan entre ellos,  sangre, hedor a muerte y explosiones,  intentará entender  que llevo el Caos a  Cartagena.

Terror realista, tocando  con mucha claridad el tema de las sectas.  En esta historia será la numerología quien tome el control de la novela.  Escrita a saltos entre el pasado (cuando su otra protagonista, María, fue captada por el jefe sectario  Hutter)  y la actualidad,  con ese hombre misterioso que busca respuestas .  La parte del pasado la leeréis con tranquilidad, siendo testigos de cómo se llegó a la actual situación.  En cambio, el presente tiene mucha acción y grandes revelaciones.

La numerología es  la adivinanza a través de los números.  Sólo existe el libre albedrío, todo es manejarte con lo que te encuentras. Ellos saben que no hay nada escrito y por eso juegan con las casualidades para captar incautos. El futuro no existe, pero el azar (es decir, algo  que sucede por casualidad), sí. De  todo esto  se aprovechará  Hutter para atraer a la gente,  en lo que en un principio parecen simples clases curiosas de simbología  y del tema de los pitagóricos.  Estos creían que todo en el Universo se regía por las matemáticas, por los números y había una armonía entre los mundos. Todo ello salido de sus cálculos.

Mientras,  vamos leyendo sobre cosas que les ocurren  y  que parecen increíbles. Cualquier persona con menos fortaleza de principios pensaría que hay algo, alguna relación, pero no es así. Es solo un accidente, una casualidad. Y es ahí que el jefe sectario  aprovecha esas casualidades que impresionan para convencerlos.  Entre líneas leeremos sus burlas  hacia las personas que adoctrina.

Pero esta vez hay si hay un fondo, algo que desconocen. Van a jugar con  aquello que no deberían  tocar. Van a  destruir la armonía, porque no todo está en los cálculos numéricos y también  manipular ciertos elementos  pueden mover ciertas energías que despertaran y provocarán una reacción en cadena.

Entre sexo, drogas y alcohol llegará la locura,  que explotará en el viejo Santuario y allí, en ese preciso instante, comenzará el presente.  Ese ahora  de gente huyendo  de los que antes eran sus vecinos, de un aire enrarecido y un sol que calienta diferente.  Sobreviviendo  al precio que sea, esperando una ayuda que no termina de llegar.  El hombre de la bufanda socorrerá algunos supervivientes  mientras sigue su camino…

Bien escrita, el tema de la numerología se entiende a la perfección.  Me gustan los cambios de ritmo cuando pasa del pasado a la actualidad.   Una Cartagena  que aparece como invadida de muertos vivientes, pero  que en realidad y pensándolo bien, no sabes  ni lo que son. Simplemente algo que se transformó o envenenó  con el Caos.  El autor no deja muy claro que es lo que despertó, prefiere que seas tú quien busque y deduzca.

Una buena novela sobre el tema de las sectas, la vulnerabilidad de algunas personas, la captación y sus mentiras; pero sobretodo  del peligro de ver la realidad y querer huir.  Su autor sabe bien de lo que nos escribe. En ningún momento sentirás la sensación de falta de credibilidad ante lo que nos narra.

Felicidades por tu novela, Javier.

https://www.amazon.es/Las-matematicas-del-caos-Finalista/dp/1511826894/ref=sr_1_1?

 

 

V Premios ATRAE, un reconocimiento a los profesionales del doblaje y la traducción

16 November 2017 - 9:37pm

Por Josemi de Alonso.

 

Eran las siete de la tarde del sábado, y la ECAM estaba inusualmente concurrida: unas cien personas entre premiados, amigos y familiares que se preparaban para esperar el resultado de unos premios a una de las labores más denostadas entre los hipster del cine: Los premios a los doblajes y las traducciones audiovisuales.

(Un par de aprendices de Godard están retorciendose de dolor en su piso de Malasaña mientras gritan sobre la santidad de las voces originales de los actores. Sentíos mal por ellos. Pagan mil quinientos por el piso en el que están dando sus últimos estertores.)

El salón de actos de la ECAM retumbaba con la voz De Claudio Serrano, el presentador. Una gala presentada por este hombre tiene un curioso efecto: cerrando los ojos puedes imaginar que está siendo presentada por Bruce Wayne

https://www.youtube.com/watch?v=urQiXyDA8YI

o por Otto, de los Simpsons.

https://www.youtube.com/watch?v=vDWAVFKc3xY

Un dato que me resultó curioso es que la mayor parte de premios incluía dos ganadores: el traductor por un lado y el adaptador por otro, que se encarga de conseguir que encaje en los tiempos que tiene el actor para hablar. El otro dato fue la reivindicación de casi todos los ganadores en pedir que se suban las tarifas de traducción. (Se conoce que el premio no lleva aportación en metálico, si acaso una copa de vino en el catering)

-Mejor traducción y adaptación para doblaje de película estrenada en cine: Zootrópolis. Lucía Rodríguez Corral (traducción) y Lorenzo Beteta (adaptación)

https://www.youtube.com/watch?v=ScIH8rZFsmc

-Mejor traducción y adaptación para doblaje de obra estrenada en TV, DVD o plataforma en línea: Rick y Morty (T2). Rafael Ferrer (traducción) y Santiago Aguirre (adaptación)

https://www.youtube.com/watch?v=GvqOZXDXHBU

-Mejor subtitulación de película estrenada en cine: Spotlight. Lía Moya (traducción)

https://www.youtube.com/watch?v=3G2EgJBkNaQ

-Mejor subtitulación de obra estrenada en TV, DVD o plataforma en línea: Black Mirror (T3). Paula Carrasco Cano y Laura Segarra Vidal (por el episodio Cállate y baila)

https://www.youtube.com/watch?v=nOuebtOSzME

-Mejor traducción y adaptación para voces superpuestas en cine, TV, DVD o plataforma en línea: Atari: Game Over. Marcos Randulfe Sánchez

https://www.youtube.com/watch?v=4wjMn6yjOjQ

-Mejor audiodescripción de obra estrenada en cine, DVD, TV o dispositivo móvil: Juego de tronos (T6). Antonio Vázquez Cuesta

https://www.youtube.com/watch?v=15cvTbBC2DQ

-Mejor subtitulado para sordos de obra estrenada en cine, DVD, TV o dispositivo móvil: Una mirada cap enrere. Jordi Bosch Díez y Jota Martínez Galiana (traducción) y Joana Caimari (revisión)

https://www.youtube.com/watch?v=WdRl4b-Ar88

-Mejor traducción de videojuego para consola, PC, web o dispositivo móvil: Watch Dogs 2. Maira Belmonte, Ramón Méndez, Amaranta Pérez y Gema Solís (traducción) y Manuel Mata y Vicent Torres (revisión)

https://www.youtube.com/watch?v=NFNrPEJa5P0

ATRAE concede este año el cuarto premio Xènia Martínez a Paula Mariani por su labor de divulgación y enseñanza, especialmente en el terreno de la subtitulación, por haber sido precursora de las dos primeras CITA y de la propia asociación ATRAE, y por luchar por los derechos de los traductores al frente de DAMA para dignificar la profesión

Los ganadores se llevan sus trofeos a casa. Los finalistas y los reporteros nos apostamos al lado de las croquetas y las copas de vino que esperan a la salida. Un premio de consolación, pero premio al menos.

En resumen: una bonita gala y un esfuerzo encomiable por hacer visible la labor de los traductores, una profesión maldita en estos tiempos de: “yo es que las series las veo subtituladas”. Desde este humilde blog rompemos una lanza a favor de estos profesionales que se esfuerzan en hacer más accesible la cultura y el entretenimiento para todos.

 

Wylding Hall (La Mansión), de Elizabeth Hand

12 November 2017 - 8:57pm

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy quería hablaros de Wylding Hall (La Mansión), de Elizabeth Hand,  una pequeña novela de poco menos de doscientas páginas que oculta en su interior una historia mucho más grande de lo que pueda parecer a priori, y que curiosamente, brilla más por aquello que sugiere que por lo que muestra.

Las referencias musicales y la tradición feérica típica del folclore británico tienen un protagonismo absoluto y hace que la obra tenga ese tono gótico/romántico de la vieja escuela (mucho le debe a obras como El Gran Dios Pan, de Arthur Machen, aunque solo sea por servir de guía para convertir la soleada y bella campiña galesa en un lugar aterrador habitado por fuerzas tan antiguas como perturbadoras),que aderezado por la música folk/rock, las drogas y ese aire místico y esotérico, de vuelta a las raíces tradicionales que realmente existió en los años setenta y por el que varios grupos musicales se vieron influenciados. De hecho, hay un detalle curioso y es que los mismísimos Led Zeppelin protagonizaron una historia muy similar a la ficción aquí narrada, en la que no faltó también su dosis de leyenda negra, algo que ya mencionaremos más adelante.

A raíz de la misteriosa muerte de su cantante principal, los jóvenes miembros de una legendaria banda de folk rock se encuentran en Wylding Hall, una antigua casa de campo inglesa, con sus propios y oscuros secretos. Allí grabarán Wylding Hall, el álbum que les consagrará y marcará un antes y un después en su trayectoria… pero a un coste aterrador, cuando Julian Blake, su nuevo cantante, desaparece en el interior de la mansión para no volver a ser visto. Ahora, años más tarde, cada uno de los músicos supervivientes, sus amigos y amantes —incluyendo un psíquico, un fotógrafo y el mánager de la banda— se reúnen con un joven documentalista para contar su propia versión de lo sucedido durante aquel verano. Pero, ¿cuál es la historia verdadera? ¿Y qué le ocurrió realmente al joven y talentoso Julian Blake?

A diferencia de los actuales  relatos de fantasmas y mansiones encantadas, en Wylding Hall la autora no cae en el error de jugar a asustarnos a base de golpes de efecto, de pirotecnia  ni excesos. Por el contrario, su mejor baza es el de crear una falsa sensación de calma chicha que va tornándose lenta, pero implacablemente opresiva y agobiante, haciéndonos sentir que esa tranquilidad es solo impostada y que hay algo latente que se oculta bajo ella y que se va haciendo cada vez más poderoso, más real. Una atmósfera enrarecida a cada día que pasa, aunque al principio nadie sea consciente de ello, mientras el influjo de la mansión, de sus bosques y de aquello que esconden se va haciendo cada vez más y más fuerte y tomando el control sin que nadie se dé cuenta de ello, salvo para aquel que en cierto modo, no solo intuye y siente,  sino que busca, aunque no sepa exactamente qué. El testimonio de los distintos protagonistas de aquel episodio, en forma de entrevistas, le viene muy bien al tono de la obra y nos da una visión muy completa, en la que el lector unirá y descartará según lo vivido por cada uno de ellos para verlo todo en perspectiva y formarse su propia versión de los hechos.

El miedo puede manifestarse de muchas formas. En ocasiones, de manera espectacular, ruidosa y realmente aterradora. En otras, en cambio, es sutil y casi imperceptible, emponzoñando hasta las raíces y apenas dejando ver sus efectos hasta que consigue su propósito y ya es demasiado tarde para hacerle frente. Tan solo un par de detalles, de anécdotas de algo extraño y sin explicación y es entonces cuando la tragedia sucede y nadie sabe que ha ocurrido en realidad, aunque en el fondo de su alma, como un estremecimiento, todos siente un escalofrío ante la onírica sensación de que algo viejo y oscuro les ha tocado, aunque no tengan forma de describirlo y ese antiguo mal no tenga nombre, ni rostro, más allá de quizá, el de una muchacha desconocida.

En definitiva, solo puedo deciros que a mí me ha encantado. Una lectura que hay que degustar con tranquilidad, sabiendo apreciar su sutileza, los pequeños detalles, su maravillosa atmósfera y ese volver a los orígenes y las viejas tradiciones disfrazados de canciones y cuentos de hadas, que ocultan revelaciones que quizás no deberíamos desempolvar.

Y la música, tan importante, tan mágica, tan cotidiana y a la vez, tan trascendental y misteriosa, como una herramienta, como un vehículo, donde la magia parece tomar forma.

 

Wylding Hall (La Mansión)

Elizabeth Hand

Editorial: Berenice (Almuzara)

ISBN: 978-84-16750-19-1

Páginas: 192 pág.

PVP: 17,95€

http://grupoalmuzara.com/a/fichalibro.php?libro=3438

PD- Os comentaba al principio que los Led Zeppelin tuvieron una historia en cierto modo bastante similar a lo narrado en esta novela, salvando las distancias y sin el elemento paranormal, aunque si con mucha leyenda negra tras de sí. Os dejo estos links por si os pica la curiosidad.

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/24/cultura/1372086514.html

https://www.taringa.net/posts/paranormal/14989027/Jimmy-Page-Led-Zeppelin-y-el-ocultismo.html

 

El Futuro es Ahora, VVAA. James Crawford Publishing.

11 November 2017 - 10:45am

Por R. G. Wittener.

 Creo que una de las mayores satisfacciones que puedes tener al comentar obras ajenas es que una editorial se ponga en contacto contigo para saber si te interesaría reseñar sus títulos. Quiero pensar que esa es una señal de que lo estás haciendo bien, y de que hay gente que se fía de tu criterio. Así que al recibir la oferta de JCP (James Crawford Publishing) me alegré bastante. Primero por hacerme esa propuesta, y después por permitirme descubrir otro de los proyectos que, con modestia y tesón, está pugnando por dar visibilidad al género escrito en España.

El futuro es ahora, la última antología que han organizado, se presenta como un homenaje a la Ci-Fi en general, y a las publicaciones que se dedicaron a difundirla a nivel nacional desde finales de los 70 (BEM, Asimov, Nueva Dimensión…); para lo cual han recuperado varios relatos de ésa época, entre cuyos autores se cuentan algunos de los representantes más curtidos del género: Rafa Marín, Rodolfo Martinez, Juan M. Aguilera, Ángel Torres Quesada… a los que acompañan “nuevas plumas” como Pilar Barba, Laura López Alfranca, Alfredo Álamo o Ramón San Miguel.

Una vez hechas las presentaciones, ¿cuál es mi impresión? Pues, en términos generales, el resultado es desigual. Como en algunos equipos deportivos, las tablas acumuladas por los veteranos se hacen de notar al compararlos con los “novatos”. El manejo de los recursos del género, e incluso la capacidad para hacer género con textos que no lo parecen a primera vista, les ponen un par de escalones por encima; de modo que el nivel final del conjunto acaba siendo un tanto heterogéneo. Lo peor, aunque se trate de casos aislados, son los relatos cuyo estilo narrativo me ha recordado esos tópicos negativos que se le aplicaban antaño a las obras de Ci-Fi: narraciones un tanto acartonadas, reiteración de explicaciones científicas, personajes demasiado estereotipados… lo cual, en cierto sentido, tampoco deja de ser coherente con la idea de “revival” de las historias de hace medio siglo que subyace en la antología. En cualquier caso, como digo, no se trata de un defecto generalizado y, si lo comento, es precisamente por la extrañeza que causa en una publicación actual. Aparte de eso, y dado que hay relatos “recuperados”, me atrevo a aconsejar a JCP que para próximas ediciones añadan una nota para saber dónde y cuándo fueron publicados originalmente.

En cuanto a los relatos en sí, mi lista de preferencias estaría compuesta por cinco de ellos (que, en realidad, son siete):

Con dados cargados“, de Rodolfo Martínez. Mi favorito, probablemente por su temática (los viajes en el tiempo), que exprime a la perfección y que ha servido para que aumente mi admiración por él tras leerle en “La sabiduría de los muertos”. Su relato nos presenta el duelo de lógica entre un viajero “fuera de la ley” y el agente enviado a detenerle para que nunca finalice su ingenio… con un final insospechado que te obliga a querer saber más sobre cuántica y singularidades temporales.

Harím no podía llorar“, de Alfredo Álamo. Historia centrada en los avances en la clonación, la ingeniería genética, la acumulación de poder por grandes conglomerados financieros y la prolongación de la vida por medios mecánicos, cuya ambientación en la cultura hindú me hizo recordar por momentos “La chica mecánica” de Paolo Bacigalupi. Desarrollado en torno a un asesinato y un personaje resentido con su posición en ese mundo, es uno de esos relatos que te dejan con ganas de pedirle al autor que continúe explorando los límites de su universo y creo que lo disfrutarán sobre todo los fans de Blade Runner.

Ángel exterminador“, de Rafa Marín. Replicando muchos clichés de bandos polarizados que poblaban los libros y películas en la Guerra Fría, Marín desarrolla el encuentro en el espacio entre la multicultural embajada de la humanidad y una raza alienígena con la que, tras años de guerra, pretenden firmar un armisticio. Una historia de recelos continuos respecto “del otro” que podría recordarnos a un episodio de Star Trek.. si Marín no acabase llevándonos con una brutalidad inexorable hacia una versión muy pesimista ¿o debería decir realista? de lo que se podría esperar.

Amanecer en la playa“, de Ángel Torres Quesada. Junto con “Atardecer en la playa” y “Anochecer en la playa” se trata, en realidad, de una historia sobre el fin del mundo dividida en tres relatos, que se han repartido a lo largo de la antología. Y el resultado es muy original; aunque, al primar en el primer fragmento lo místico-religioso, me dio la impresión de no encajar con el resto; mientras que el segundo te pilla de sorpresa al traer de vuelta a los personajes desde un punto de vista diferente, y el tercero cierra el círculo de la narración con unos de esos finales que te hacen imaginar al autor, riendo de forma siniestra en una noche tormentosa.

Todo lo que un hombre puede imaginar“, de Juan M. Aguilera. Homenaje a uno de los padres de la Ci-Fi, que comienza con lo que debe de ser un sueño para muchos aficionados: viajar al pasado para conocer en persona a Jules Verne. La segundo mitad, sin embargo, me resultó mas compleja porque Aguilera pasa a hablar de realidades autocontenidas como matrioskas rusas, describiendo una estructura de esfera armilar cuya apariencia y dimensiones no me fueron fáciles de asimilar.

Aparte de estos, también quiero reseñar “El intruso fantasma“, de Ramón San Miguel, que se basa en la problemática de las paranoias en los viajes interestelares para desarrollar su historia bajo un esquema de terror y posesiones; “Cromatóforo“, de León Arsenal, con una narración muy sencilla y austera sobre los misterios que les aguardan a los colonos de otras planetas (desarrollando, de paso, la previsible evolución de sociedades y morales divergentes con respecto a la Tierra, y entre los distintos planetas); “No significa nada“, de Anika Lillo, que repasa un tópico del género como los contactos con alienígenas de una forma muy breve; y “Cuestión de circuitos“, de Laura López Alfranca, con una historia sobre los riesgos de que la cibernética acabe por permitir a terceros el manipular nuestros sentidos y la propia realidad que nos rodea, haciéndonos vivir el espejismo (o la pesadilla) que elijan.

En definitiva, una colección de relatos que, como poco, hará pasar un rato entretenido a los aficionados a la Ci-Fi, y servirá para tratar con esta mezcla de veteranos y primerizos del género… espero que para despertar la curiosidad y querer leer más cosas de ellos.

El futuro es ahora. VVAA
Editorial: James Crawford Publishing
Fecha de publicación: Septiembre 2017
Precio: 10€ / Ebook: 2,95€
Páginas: 256
Formato: 13×20 cm. Rústica
ISBN: 978-15-39081-64-7

 

Avatares de un escarabajo pelotero, de Sergio Gaut vel Hartman

5 November 2017 - 1:06pm

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con una obra difícil de clasificar, debido a su propia naturaleza experimental, onírica y absurda.  Avatares de un escarabajo pelotero, de Sergio Gaut vel Hartman.

Tienes en tus manos una de las posibles segundas partes de La metamorfosis de un tal Franz Kafka. Escrita, esta única vez, por el gran Sergio Gaut vel Hartman, destila un humor descacharrante y afilado que hace saltar por los aires todas las convenciones sobre la percepción.En un bar de Praga o tal vez Londres, el autor no lo sabe, se encuentran atrapados en cierta asfixiante realidad Gregor Samsa, Franz Kafka, Groucho y Karl Marx… aunque bien podría ser en Buenos Aires, Castellón o Setagaya, cerca de Tokio. La radical manera de escapar señala como los límites de la existencia son tantas veces impuestos por nosotros mismos. ¿La realidad es una convención social, plana y sosa? Al carajo con ella.

Estamos ante una novela corta en la que el autor toma como excusa  ese encuentro imposible entre creador y creación, entre padre irresponsable e hijo abandonado a su suerte, entre lo nuevo, lo viejo y lo desconocido, en una charla metafísica donde se abandera el absurdo para filosofar sobre lo humano y  lo divino, los límites de la realidad y los márgenes entre los que se produce el proceso creativo. Un encuentro  que tiene de improbables testigos a otros ilustres y conocidos personajes que no dudan aportan su peculiar punto de vista, enredando más si cabe la ya disparatada situación en la que nuestro protagonista se halla.

Una tragicomedia en la que el humor se mantiene siempre en alza gracias a lo extravagante, a lo absurdo de todo. Sin caer en lo grotesco y bordeando con estilo esa línea difusa que delimita con el esperpento. Esto es surrealismo en estado puro. Experimentación y estilismo. Metaliteratura.  Solo le ha faltado cruzar la cuarta pared, aunque en cierto modo y de forma indirecta, lo hace. Exploración de la naturaleza del arte, la vida y nuestra percepción de la realidad y aquello que consideramos como tal. Delirio y talento. Una broma que no es tal, aunque lo parezca.

Por mucho que insista, no lograré siquiera a acercarme a lo que uno encuentra  entre sus páginas. Es el propio lector quien tiene que vivir la experiencia y comprobar por sí mismo si comulga o no, si acepta el juego. Una apuesta arriesgada por parte del autor, ya que advierto de antemano que no todo el mundo sabrá encontrarle el punto.

Solo se me ocurre definir esta pequeña obra como una marcianada de tres pares y cargada de intencionalidad, que deja un muy buen sabor de boca, pese a la sensación de coitus interruptus final, de lo breve que resulta y el cierre tan “anda y vete a cagar´´ que supone el desenlace…

 

Avatares de un escarabajo pelotero

Sergio Gaut vel Hartman

Editorial: La máquina que hace Ping!

Páginas: 128 pág.

ISBN: 978-84-946656-1-5

http://lamaquinaquehaceping.com/producto/3546/

 

 

La opinión de Soraya: La belleza del Uróboros, de Javier Castañeda De La Torre

4 November 2017 - 2:38pm

Nuestro protagonista, un joven policía a punto de ser padre, encuentra un telegrama en la puerta de su casa con un mensaje numérico. Este detalle de por sí ya misterioso, lo será aún más cuando descubra que el remitente es su progenitor, que ya lleva años muerto.

Obsesionado por un padre que no conoció, un profesor de física que se disparó a si mismo después de asesinar a doce alumnos, seis chicos y seis chicas. Intentando encontrar una explicación que no sea una locura, buscará una verdad que le ayude a entender si pudo haber un motivo lo suficiente importante para lo que hizo. Un becario de su padre desaparecido y una máquina llamada Uróboros, con la que se pueden enviar mensajes en el tiempo tanto del pasado del como futuro, serán parte de la clave para saber qué ocurrió en realidad para llegar a esa matanza.

Javier nos dejó una historia que navega entre la ciencia ficción y el misterio. Escritor inteligente y sabedor de que la ciencia es complicada y no apta para todos, intentó y consiguió que lo expuesto en su novela sea lo bastante comprensible para podamos entenderlo todos, sin tratarnos como a tontos, algo que es en sí la base de un buen libro.

El autor comenta la tesis resumida en la teoría de la información integrada: debemos sostener que el universo es un ser autoconsciente, lo cual hoy en día sabemos que un ser existe sin necesidad de ello, ¿verdad? Nos expondrá una interesante pregunta: ¿Nuestras vidas se rigen por la Lógica? Para mí, la propia vida no tiene lógica alguna.

Nos escribe sobre las paradojas. La ciencia es, en su diversidad, un instrumento para alcanzar el conocimiento y, más que el conocimiento, unos modelos para predecir el comportamiento de los fenómenos, prevenirlos y, a ser posible, usarlos en nuestro beneficio. ¿Por qué os cuento esto? Porque el padre de nuestro protagonista estaba convencido de que el mensaje que recibió era una síntesis de tres paradojas. Seguir ese razonamiento e intentar comprenderlas será parte importante de la novela; el autor nos dejará sus razonamientos, acompañándolos con fábulas y cuentos que os ayudaran a entenderlo.

Javier tuvo que pasar por encima de algunas teorías, cosa que se agradece o de lo contrario, la historia hubiera sido demasiado científica. Sin embargo, hace referencia explícita a cosas como la “Paradoja de Tristam Shandy´´, que para quien no lo sepa, aparece en la novela La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy, obra del autor británico Laurence Sterne y fue analizada después, gracias a la premisa que más tarde desarrolló Bertrand Russell y que tiene enorme importancia en la novela de Castañeda.

Me he sentido tranquila mientras lo leía; no soy muy de cosas de ciencia y esta clase de libros siempre me dan un poco de miedo. Pero en esta ocasión está todo muy bien explicado e incluso abandona el hilo de la historia en algunos momentos para que podáis ir asimilando lo que va narrando y aclarando ciertos aspectos, siempre con la intención de que nadie se pierda y el lector se sienta cómodo en su lectura.

La historia avanza entre datos científicos, con ese protagonista asustado de lo que llegue descubrir, temiendo que la historia se repita y pueda dejarle a su hijo la misma herencia de dudas que le dejó su padre. Todo esto destrozará su vida familiar, llevándolo a la paranoia y buscando refugio, una vez más, en los cómics, donde de pequeño encontraba su escape personal. Aunque ahora, más seguro de sí mismo, entenderá que los héroes no lo son por tener poderes, sino por saber tomar decisiones.

Él deberá tomar la suya, no será fácil hacerlo, pues ¿tienes opción de elegir cuándo está todo ya escrito?

Una novela, para disfrutar, pero sobre todo para pensar y entender.

Felicidades por tu libro, Javier.

 

Seppuku, de Masaki Kobayashi.

1 November 2017 - 4:18pm

Por Santiago Sánchez Pérez

 

Quizás las películas que vemos durante nuestra niñez, son las que nos dejan imágenes que nos quedan marcadas para siempre. Una de esas películas fue “El más allá” del director nipón Masaki Kobayashi. No recordaba ni el nombre de la película, pero esos cielos pintados me dieron la pista para descubrirla y así esa fue una de las primeras películas que iniciaron mi colección. Años más tarde, pude conseguir ya en formato DVD la que hasta el momento es mi película preferida de su filmografía, se trata de “Seppuku” más conocida en muchas partes del mundo como “Harakiri”.

Dirigida en el año 1962, Seppuku adapta la novela del escritor Yasuhiko Takiguchi, autor también de la novela “Rebelión” que Kobayashi adaptaría unos años más tarde (1967).

El argumento parece sencillo: Hanshiro, un veterano samurái empobrecido y sin nada que perder, se dirige a la mansión de un señor para solicitar que le presten el patio y asistencia para cometer Seppuku, el famoso suicidio ritual que los misioneros tradujeron como Hara-Kiri literalmente (abrirse el vientre).

Los señores piensan que es otro guerrero empobrecido a causa del largo periodo de paz tras las guerras civiles anteriores al shogunato Tokugawa, que espera que los dueños le ofrezcan una limosna para evitar el suicidio, y para disuadirle, le explican lo que le sucedió a un joven que intentó esa táctica y que fue obligado a pasar por el ritual a pesar de descubrirse que el filo de sus espadas era de bambú.  Lejos de minar su determinación, Hanshiro insiste en seguir adelante con el ritual… pero antes de poner fin a su vida, resulta que también él tiene una historia que explicar.

El film aparte de ser una feroz crítica a la hipocresía, es uno de esos films que cuentan con la virtud de hacerse cortos a pesar de una duración que supera las dos horas y el ritmo pausado tan propio de las películas niponas. ¿Cómo lo consigue? Lo primero avisar que no se trata de ningún “chambara”, es decir esas películas llenas de combates a espada y casquería (la palabra viene de la onomatopeya “chan-chan-bara”) sino de algo mucho más próximo a las películas policiacas, donde un crimen se va desvelando mediante el uso de flashbacks. Eso no significa que no existan duelos a espada, los tiene y además fueron filmados utilizando espadas reales (algo que está prohibido hoy día), con un estilo que me recordó al de los grandes westerns.

Obviamente, para mantener el ritmo en un film de estas características, es necesario apoyarse en el trabajo de unos actores a la altura entre los que destaca su protagonista masculino, el actor Tatsuya Nakadai,  cuya única pega, es que quizás sería algo joven para ese rol a pesar de estar caracterizado de forma apropiada para parecer algo más mayor de los treinta años que tendría más o menos (apenas se llevaría 8 años con la actriz que interpreta a su hija).

No quiero arriesgarme a destripar el argumento de la película, ya que haría perder muchos enteros a quienes aún no hayan tenido la ocasión de verla, pero se trata de uno de esos films que al terminar dejan sensaciones en el espectador, en especial la primera vez.

Por último mencionar que existe una segunda adaptación de la novela, muchas más reciente dirigida por Takashi Miike que siendo una gran película,  para mí está un poco por debajo, entre otras cosas por sus últimos compases, aunque para gustos los colores.

 

La opinión de Soraya: La voz del abismo, de Yoss

21 October 2017 - 10:56am

Por Soraya Murillo

 

En la Cuba actual, un babalao negro, o lo que viene a ser un santero cubano, nos relatará en primera persona la historia sobrenatural que le tocó vivir para salvar al mundo del apocalipsis de la entrada de los Antiguos, aquellos de los que el gran escritor Lovecraft nos advirtió en sus libros.

Obdulio Casamayor, nuestro protagonista, fue tocado desde su nacimiento por la Diosa de la muerte, dedicándose desde muy joven a ver el futuro en las caracolas.

Años más tarde, Saúl Acosta (antes mudo) triunfará como cantante de rock metal, con letras extrañas. En ese concierto se rencontrará con nuestro protagonista y si bisnieta. Lo que debería ser una tarde de música se convertirá en terror y muerte cuando de la boca del cantante, una voz muy antigua pronuncie estas palabras:

Yog Sotthoh R’lyeh ptaghf

Ankh Cthulhu hybil fuagth arghh.

Un sacerdote católico, un rabino judío, un mago taoísta, un babalao y un bocor vúdu intentarán impedir que regresen lo seres abismales, ahora y para siempre.

Ya teniendo el pequeño resumen hecho, vamos hablar del libro.

Personalmente, cuando leí de qué iba la historia me quede así un poco parada, no sé, esperaba algo más, me parecía muy poca cosa, pero el libro me venía recomendado, por lo tanto había algo ahí que yo debía ver; y lo vi, tanto que lo vi.

Dicen que narrar es un arte. Cuando un escritor es capaz de transformarlo en palabras escritas haciéndote vivir la historia, comprendes que no te encuentras ante cualquier obra. Es lo que a mí, como lectora, me maravilla: ese instante en el que entiendes que el escritor ganó a su propio libro.

Una historia de terror, una explosión de voz que arrastrara con ella el sonido de pasos chapoteando, el aleteo de unas alas de murciélago…

Mientras tanto, sabremos de una Cuba que intenta arrancar hacia el futuro. De su educación, de su clase política, su sanidad y unos hombres que aman demasiado la tierra. Una Cuba envuelta en santería y el humo de habanos. Nos encontraremos un par de páginas muy interesantes sobre el escritor Lovecraft. Leeremos sobre sus mitos creados con esa duda que tienen los personajes y que yo en alguna ocasión también he llegado a pensar. ¿Fue todo fruto de su imaginación o vio algo en otra realidad? Yog-Shotth, Hastur, Nyartattholep… Incluso nombraran al Wendigo de Algernon Blackwood, intentando entender que es lo que quiere entrar por la puerta invisible.

Una interesante historia que el escritor supo escribir (sí, lo sé, parece una tontería, pero no lo es), donde él mismo se impuso, como escritor, al mundo creado por su ingenio. Una pena que se haya quedado tan corta, de verdad. Una pena que el final llegara tan precipitado, porque si no fuera por eso, ahora mismo estaría comentando una obra difícil de superar. Porque no me cansare de repetir que por la que forma en que nos la narra, con esa prosa, por un instante creí estar leyendo a Gabriel García Márquez. Lástima que no la alargara más.

Pero no importa. Disfruté tanto ese estilo que no puedo hacer otra cosa que opinar maravillas sobre ello. Por cierto: los nombres que utilizó con sus personajes me encantaron,. Cualquier otro escritor le hubiera puesto un nombre inglés al cantante cubano, pero nuestro escritor supo mantenerse en su Cuba.

El regreso para Cthulhu, cosa que yo siempre agradezco, y un cura cristiano que sabe que la mayor astucia del diablo es hacernos creer que no existe…

Gracias, Yoss, por saber escribir historias como un lector espera leerlas.

http://tienda.apachelibros.com/es/pluma-terror/36-lavozdelabismo-9788494523694.html

 

 

¿Matará el éxito a Juego de Tronos?

20 October 2017 - 8:26am

Por R. G. Wittener

Después del trepidante verano al que nos ha sometido HBO con la séptima temporada de Juego de Tronos, lo cierto es que la sensación de un buen número de aficionados es de insatisfacción. O, al menos, esa es la interpretación que yo hago de los comentarios que he recibido de mis amistades y de lo que veo en los canales de YouTube que sigo. Un efecto provocado por la forma en que se han planteado estos episodios, y que es el resultado de los problemas de la productora para manejar una serie con hechuras de superproducción cinematográfica.

Para empezar, la séptima temporada ha estado marcada por los saltos temporales más radicales que nunca antes se habían visto en Poniente. Ha sido, por así decirlo, una temporada express. Y aunque ya habíamos tenido algunos ejemplos de “acción acelerada” en episodios de la sexta temporada (la llegada del Rey de la Noche al refugio del Cuervo de Tres Ojos, o la muy comentada ubicuidad de Varys en el último episodio), hasta este año la acción de cada capítulo transcurría en un lapso de tiempo que se medía en días y había una percepción general de “simultaneidad relativa” entre los lugares en que se desarrollaban las tramas. Viajar de un punto a otro podía alargarse durante dos o tres episodios, y hasta hemos tenido temporadas en las que la trama de unos personajes consistía precisamente en narrar las peripecias de su viaje (Arya y el Perro, o Brienne y James); algo que, tras el primer episodio de la última temporada, mudó en desboque de caballos y en trastocar ese acuerdo entre la serie y sus seguidores, por el cual no se producían grandes elipsis temporales, y mucho menos de forma sistemática.

De modo que los espectadores nos hemos encontrado no solo con personajes, si no con ejércitos completos que “saltaban” de un punto geográfico a otro, obligándonos a entender que habían transcurrido días (por no decir semanas) en un simple fundido en negro. Un recurso que, de pronto, comenzó a repetirse en un mismo episodio, dejando así lapsos de tiempo “en blanco” en los que las tramas de los personajes evolucionaban sin que nosotros lo pudiéramos ver. Todo lo cual ha hecho que la campaña de Daenerys por hacerse con el control de Poniente, que se presuponía al final de la sexta temporada como algo para recordar… lo haya sido, por la dificultad para seguir los continuos viajes de sus ejércitos, y por resultar más bien un fiasco (lo cual, como ya explicaré, era previsible en parte).

Personalmente, y aquí quiero hilvanar todo lo expuesto con mi comentario inicial, el causante de todo este cambio en el desarrollo de la serie está muy claro: la decisión de HBO de acortar la temporada a solo siete episodios. Una modificación justificada en el deseo de mantener la calidad de producción de cada capítulo sin querer aumentar el presupuesto global, a sabiendas de la cantidad de batallas que debían filmarse (y que los dragones y los Caminantes Blancos estarían presentes en muchos planos). Después de haber ofrecido momentos como la Batalla del Aguasnegras, o la Batalla de los Bastardos, estaba claro que no podían quedarse cortos en la que, parecía, sería la guerra final por el Trono de Hierro; unos combates que todos imaginábamos ya aún más épicos que todo lo anterior.

Lo malo ha sido que esta reducción de longitud no venía justificada (como yo mismo creía) porque tuviesen menos cosas que contar a nivel de personajes, si no porque habían optado por condensar las tramas. Por mi parte, y tras las temporadas anteriores, pensé que el “nudo” de la trama ya estaba resuelto. Que los personajes ya habían evolucionado hasta dejarlos completamente definidos y tocaba lanzarse hacia el desenlace final. Que su viaje estaba por concluir y ahora era el momento de mancharse las manos y ver quién salía vencedor del juego de tronos. Razoné que esta sería la temporada de la guerra entre Cersei y Daenerys, y la última serviría para detener a los Caminantes Blancos y despedir a los supervivientes en sus destinos finales. Pero no. No ha sido así. Aún quedaba bastante tela que cortar en los patrones de varios de los protagonistas. Y lo malo ha sido que, al enfocarse en conseguir que “el impacto visual de la serie estuviera a la altura”, lo que ha salido perdiendo ha sido su otro soporte en el éxito: las tramas de poder. El fondo de los personajes. Antes he dicho que habían condensado las tramas, pero una definición más certera sería que las han pasado por un alambique hasta intentar quedarse solo con su esencia más concentrada, sin conseguirlo del todo. Esa precipitación de eventos, que nos llevaba de un momento intenso a otro (reduciéndolo al momento de mayor exaltación), ha obligado a “saltarse los preliminares” en la mayoría de las líneas argumentales: el retorno de los niños Stark, la relación de Jon y Daenerys, el choque de Cersei y Jaime… y, por encima de todo, la conspiración de Meñique.

Resumir lo ocurrido este verano es complicado, porque cada episodio ha constituido ya el resumen de algo que debería haber sido más elaborado. De hecho, y considerando que han querido dar cierta preeminencia al aspecto bélico de la temporada y, por tanto, a las batallas, ha habido unas cuantas que se han resuelto con un par de planos aéreos, un minuto de acción, y poco más. Nada de lo que habríamos esperado. Al menos, esa es mi impresión. Y además, para mayor fastidio, los personajes más vapuleados en la temporada han sido los del bando de “los buenos” (o ese es el balance que yo hago). Como ya he dicho antes, precisamente porque el ejército de Daenerys resultaba formidable, la lógica narrativa permitía adivinar que sufriría algún revés para igualar la balanza y hacer menos predecible el resultado de la guerra; pero yo, desde luego, no me esperaba que la debacle fuera tan catastrófica: el brillante Tyrion ha resultado ser un pusilánime como estratega, Daenerys ha pasado a ser una reina soberbia que hace oídos sordos a sus consejeros, sus aliados han pecado de una bisoñez militar pasmosa… y, en el norte, Arya y Samsa se han enredado en una pelea de niñas, cuya lógica solo estaba clara en la mente de los guionistas, y que se ha resuelto de una manera en la que algunas feministas se han sentido humilladas. En resumen, que todos esos personajes han defraudado a sus fans.

Para la última temporada, que al parecer se va a postergar hasta 2019 de forma definitiva, HBO ha anunciado un incremento muy jugoso en el presupuesto de cada episodio. Sin embargo, pretende mantener la misma extensión que este año (aunque algún capítulo podría superar con creces los 50 minutos de duración). El problema es que, visto lo visto, la semilla de la sospecha (al menos en mi caso) ya está plantada. Personalmente, cuando anunciaron los planes de “recortes” para las temporadas finales comencé a dudar de que pudieran cerrar la serie disponiendo “nada más” que de catorce episodios. Dada la cantidad de líneas argumentales y de personajes, por más que haya bajas de aquí al final, mi lógica me dice que sería necesaria una serie de “cierres de tramas en secuencia”, al modo en que se hizo en El Señor de los Anillos.

Y aunque solo uno (o dos, si hay boda) se pueda sentar en el Trono de Hierro, creo que ningún aficionado se quedará tranquilo si no le explican cuál será el destino de su personaje favorito después del definitivo Final. Pero ahora, después de nueve años compartiendo las aventuras de estos personajes, temo que me enfrente a otra carrera de velocidad en cada episodio, y todo lo bueno que se podía decir de la serie se olvide por culpa de un “tapón mágico en el centro de la isla”, provocado por centrarse más en la forma que en el contenido.

 

 

La opinión de Soraya: Fobos, de Manuel Amaro Parrado

15 October 2017 - 8:09am

Por Soraya Murillo.

En la mitología griega, Fobos (en griego antiguo ‘pánico’) era la personificación del temor y el horror. Su título fue lo primero que me interesó cuando escuché hablar de este libro de relatos. Pero para mi sorpresa no era terror lo único que iba a encontrar en su interior. Hay un poco de todo: miedo, cuentos, leyendas, ciencia ficción… No os quiero desenmascarar mucho; quiero que disfrutéis como yo lo hice.

Esa ansiedad que sentiréis, ese instante en que cambiará el rumbo de lo leído, la revelación de lo inesperado. Creo que a eso siempre se le ha llamado el arte de contar historias. Veintidós historias, veintidós relatos.

Dicen que cuando algo muy simple trae el miedo, es que el autor acertó con el escrito, y es posible que sea así. En el primer relato, “La agenda” vemos cómo un detalle tan sencillo, tan cotidiano, algo que todos tenemos y usamos, nos lleva al terror (por cierto relato que ganó un primer premio). Seguiremos con una especie de cuento y nos adentraremos en un lugar llamado Tierras Verdes para conocer un ser llamado Diorde. En “Caos”se nos sitúa en un mundo post-apocalíptico, del cual nuestro autor no nos deja ningún detalle de cómo se llegó ahí (cada cual deberá poner su imaginación en marcha), y nos hace partícipes de la soledad, la locura y la supervivencia. “Artesanos” (el más corto de todos)  es otro hermoso cuento que romperá creencias. “Kilómetro 301”, con el que regresamos al terror con una historia que no os dejará indiferentes, tal vez porque en más de una ocasión hayáis pensado en ella y en vosotros mismos. “El vendedor de sueños”: ¿y si un día alguien apareciera en vuestra vida para compraros vuestros sueños? Una hermosa historia con un final imposible de olvidar. “Ítaca” (a donde regresa Odiseo, el autor es un amante de la obra de Homero), donde volver al hogar y a lo único que importa es lo que hace que el protagonista siga luchando. “Ego”, el relato más difícil para mí de entender, pero con una pregunta clave…

Nos quedan unos cuantos más por comentar, pero dejadme primero que os haga algunas observaciones. Hay un abismo entre cada uno de ellos, algunos están escritos en primera persona y otros en tercera. ¿Y sabéis la sensación que tuve? Era como si no estuviera leyendo al mismo autor. Usó para cada uno un tipo de escritura diferente, construyó y dio tantos giros inesperados, supo dejar tal adicción dosificando la información, que nunca creí estar leyendo en todos ellos a Manuel Amaro Parrado. Desde luego es un placer ver cómo domina cualquier tema que le sirva para dejar un corto, desafía a los propios protagonistas con tal que vosotros disfrutéis, impulsando su tremenda imaginación más allá de la realidad de éste y otros mundos. Leerlo es dejar que el tiempo pase sin daros cuenta y sin que os importe que él se lo lleve.

Pequeñas cosas”, un canto a la esperanza. “Fobos”, relato que da título al libro, una historia acerca de cómo un fin de semana soñado puede terminar con la llegada de un ser sin rostro. “En las estrellas“, estoy segura que de haberla relatado un indio al lado de un gran fuego hace siglos hoy formaría parte del acervo de la humanidad, es la leyenda más hermosa que recuerdo haber leído. Ya resumiendo más rápido para no dejar tanta información, sabremos de un vidente y “El fin del mundo”. “La traductora“, un nuevo cuento con una nueva raza que esconde otra leyenda. “No sabemos nuestros nombres“, nos situamos en aquellos tiempos de la Guerra Civil española, pero con hombres salvando vidas. “Los más inteligentes“, un muy buen relato de ciencia ficción. “Dios del tiempo“, una historia mitológica sobre la presencia de Cronos, el rector de las horas. Los íncubos, esas criaturas que se posan en el pecho de los durmientes. “Cuando cese la lluvia“, un buen relato para contar a vuestros hijos y seguir creyendo. En “Mirón en un juego de cartas“, leeremos sobre una dimensión imaginaria donde los personajes cobran vida. “El observador“, o cuando una debilidad humana lo cambia todo. Sigue “La leyenda del ave Fénix“, otra forma de ver el mito, para terminar con “El macabro juego de Sal Beinit“, la historia más terrorífica de todas a mí entender.

Bien, dejé muy poco, lo suficiente para que sintáis interés por este maravilloso libro de relatos. No, no es casualidad que en pocas semanas me haya leído todos los libros que Manuel Amaro Parrado escribió en los últimos diez años, ni que dejara mis horas opinando de ellos. Los compré y no me arrepiento de haberlo hecho, es el mejor dinero que podéis gastar, os lo aseguro. Los libros caen muy fácilmente en el olvido, los buenos libros no siempre se dan a conocer. Yo, mientras pueda, seguiré descubriéndoos estas lecturas. Hoy ha sido Fobos, de Manuel Amaro Parrado, su primera obra y un gran recopilatorio de relatos que guardaré en un sitio especial de mi biblioteca, para tenerlo siempre a la vista.

Manuel: con este libro terminé lo que tenías escrito, sólo puedo agradecerte los buenos momentos que he pasado leyéndote. Siempre me dices que no eres escritor, que eres profesor de matemáticas, pero lo siento mucho, no es así. Al escritor lo hacemos los lectores y yo soy una lectora y no de pocos libros. Gracias por tener este don, este talento para escribir.

 

DRAKE, de PETER MCLEAN (Dilatando Mentes, 2017)

14 October 2017 - 9:53am

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

Don Drake ni es un mago al uso, ni suele ser demasiado brillante en lo que hace. Por así decirlo, podríamos catalogarlo como un perdedor en toda regla, y el hecho de haber contraído una deuda con Ajenjo, un poderoso Archidemonio, no ayudará a que su situación mejore. Así, junto a su artículo mágico más  poderoso, el Hombre en Llamas, deberá hacer frente al caos que está a punto de desatarse a su alrededor.

Me encanta la fantasía urbana, así que era de esperar que me abalanzara de cabeza a este libro de Peter McLean, y más si contamos con un personaje como Don Drake: una especie de John Constantine (“Hellblaizer”) que se hace llamar así mismo demonólogo y que cuenta con ese puntito cabroncete que hace que nos atraigan este tipo de personajes tan potenciales (el cual, por otra parte, se pasa más tiempo con cicatrices y resaca que sobrio y sin marcas…).

McLean se vale de la primera persona para narrarnos los combates cotidianos de su protagonista, dando lugar a una narrativa muy ágil y reafirmando de esta forma una de las características principales dentro de la literatura negra, situándonos a los lectores como testigos de excepción de todo lo que va sucediendo.

El escritor tiene un don especial para mantener la tensión durante toda la historia, incluso en las escenas más tranquilas repletas de excelentes diálogos punzantes que van directamente a donde más duele.

Hay muchos aspectos a destacar dentro de esta historia, pero sin lugar a dudas uno de los mejores radica en la existencia de El Hombre en Llamas, un personaje curioso, divertido y bastante malvado que traerá de cabeza a nuestro protagonista en más de una ocasión.

En cuanto a la ambientación nos encontramos con una Londres muy sórdida y oscura, llena de peligrosas calles y callejuelas donde pueden acechar demonios y otras criaturas del Averno siempre esperando a hacer de las suyas…

En definitiva: Drake me ha parecido una de las lecturas más estimulantes y divertidas de este 2017, así que sólo queda decir que desde aquí mi más sincera recomendación y que quedo con ansia viva por leer más aventuras de este personajillo al que irremediablemente acabas cogiéndole cariño.

Y si estamos hablando de un libro editado por Dilatando Mentes pues sobra decir que la edición es una auténtica delicia, como ya nos tienen acostumbrados. Para esta ocasión además  contamos con un gran material extra (artículo introductorio y prólogo de Alfonso Merelo, un ensayo de José Ángel de Dios alrededor del mundo de la Alquimia y las ilustraciones en forma de postales de Daniel Medina Ramos); En definitiva: Una edición impecable que da gusto atesorar como Dios manda junto a los demás títulos de la editorial.

 

Ficha técnica:

Título: Drake

Autor: Peter McClean

Editorial: Dilatando mentes

Páginas: 364

ISBN: 978-84-945203-6-5

Precio: 18’95 euros

 

 

Hijos del hielo, de David Jasso

12 October 2017 - 1:41pm
Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.  Hoy venimos con Hijos del Hielo, de David Jasso, una novela corta publicada en la colección Pequeño Formato de Cazador de Ratas. Solo puedo decir que me ha encantado. Es triste, dura y perversa. Un drama costumbrista con tintes paranormales, en el que las propias miserias humanas, los impulsos incontrolables, los deseos inconfesables, la culpa y la venganza son tanto más terribles que cualquier cosa que podamos imaginar.  .  En los inicios del S.XX, en los albores de la industrialización, el negocio de la producción de hielo natural en Fuendetodos se encuentra sumido en una grave crisis de la que, resulta evidente, ya no podrá salir. En ese entorno, Manuel, un trabajador de los neverones, pierde a su esposa y se queda solo con dos niños pequeños. Eliseo, su patrón, y la esposa de este se ofrecen a ayudarle en su complicada situación familiar. Pronto surgirá un complicado entramado de relaciones y de sentimientos que dirigirá a los implicados hacia un destino cruel y doloroso. Una historia de amor, dolor, venganza y terror que trasciende el tiempo y el espacio y que descubre el frío que habita en todos los corazones.
El elemento sobrenatural aparece casi al final y tiene una gran presencia, pero incluso sin él, la obra funcionaría y nos dejaría el mismo mal cuerpo.
El frio, como un personaje más, nos invade y asistimos horrorizados a unos sucesos que aun siendo previsibles, nos tienen con los nervios de punta y las emociones a flor de piel. Sabemos lo que va a ocurrir y eso es lo más terrible, la angustia al saber que nada puede evitar que suceda, que todo es inútil para escapar de ese fatal destino fijado de antemano y ser testigos impotentes ante tamaña crueldad. Esa segunda parte, un añadido a la historia principal y semejante a un epílogo largo y elaborado, no hace más que terminar de dejarnos jodidos y es ahí cuando tirando del recurso paranormal clásico, Jasso cierra la historia dejándonos todavía más hechos polvo por completo.
Para rematar, la nota del autor, donde explica de donde se sacó esta historia y casi que con ella, tenemos un tercer cuento en el libro, como si de otra parte, breve pero intensa, se tratase. Que grande es este tío y que bien escribe, el jodio
Muy, muy recomendable.

 

Hijos del hielo.

David Jasso.

Editorial: Cazador de ratas

ISBN:978-84-947066-4-6

Páginas: 192 pág.

PVP: 8,50€

 

Vienen cuando hace frío, de Carlos Sisí

8 October 2017 - 8:23pm

Buenas tardes/noches, mis queridos Lectores Ausentes…

Pues que me acabo de ventilar esta misma mañana Vienen Cuando Hace Frío, de Carlos Sisí y así tal cuál, en caliente, solo puedo decir que me lo he pasado como un jodido enano.

La crisis económica azota Estados Unidos. Joe Harper acaba de perder su empleo y decide abandonar Baltimore y mudarse a la cabaña que su abuelo, el mítico Cerón Harper, le dejó en herencia cerca de Sulphur Creek, en las montañas de Canadá. Es un lugar remoto y aislado, al lado de un parque natural, ideal para vivir con poco dinero mientras espera a que todo mejore. Para su sorpresa, pronto descubre que Sulphur Creek se vacía durante los duros meses de invierno. Con cualquier excusa, los lugareños abandonan el pueblo para mudarse temporalmente. Un hecho curioso, que Joe atribuye a las extremas temperaturas, pero que parece adquirir otro significado cuando uno de sus vecinos le susurra: «No pase aquí el invierno. Ellos vienen. Vienen cuando hace frío».

Me repatean esas afirmaciones tan gastadas de “fulano es el Stephen King español” y desde luego, Carlos no es King ni maldita falta que le hace. Sisí tiene su estilo propio, su sello reconocible y que define por si mismo sus obras al punto de decir cuando lees algo suyo aquello de: “Si, esto es de Carlos, sin duda“. Pero he de reconocer que en esta ocasión y sin que sirva de precedente, solo expuesto como algo anecdótico y siempre según mis impresiones, la verdad es que una vez pasada la última página, me ha venido a la cabeza una referencia, tanto a nivel narrativo como estilístico. Una de las obras del Maestro de Maine: Desesperación.

Más allá de buscar similitudes ni buscarle parecidos, es la propia narración en sí, tanto por su ritmo como por su forma y por su prosa, así como unos pocos elementos comunes que coinciden, que mi cerebro ha hecho esa conexión involuntaria y de la que he sido consciente sin venir a cuento.

Dejando esa asociación personal y sin fundamento alguno más allá de mi propia percepción, he de decir que Vienen cuando hace frío me ha parecido una jodida delicia. Un caramelito. Una chuchería, una pastilla de chocolate, dulce e intenso, que se deshace en la boca dejando ese regusto tan especial, que hace que sonriamos.

Ágil, muy fluida, con un ritmo siempre acertado y adaptándose a las necesidades que en cada momento requiere la narración, me ha hechizado ya desde las primeras paginas, trasladándome por completo a la historia, metiéndome en la trama y desconectándome del mundo real.

Un excelente tratamiento de los personajes ( pocos, pero más de lo que pensaba en un principio y además, más complejos de lo que pudiera parecer a priori), haciendo que empaticemos con un tipo que en un primer momento, no tiene nada que ver con nosotros y todo ello en un escenario que, a pesar de parecer recurrente dentro del género de terror, no tarda en darnos más de una sorpresa . O varias.

Diría que hay tres partes diferenciadas en la novela, aunque no sea algo especificado por el autor, sino por el propio devenir de los acontecimientos y la atmósfera que se respira en cada una de ellas, que hace que el lector sea consciente de esa evolución.
Muy bien escrita, atreviéndose a probar cosas nuevas y saliendo, de alguna manera que no sé bien cómo explicar, de su zona de confort, Carlos nos trae una historia de terror que va a más y más; y que no se queda solo en eso, sino que se arriesga a ir un paso más allá, por unos derroteros que sin abandonar el género, si se adentran en otras fórmulas del fantástico que, al menos a mi, me han encantado. Ya sabéis de mis gustos personales y cual de las facetas del mismo es la que más me apasiona, así que ahí lo dejo. Me atrevería a decir que esta novela se sitúa por méritos propios, aunque de forma inesperada, entre las tres mejores obras del autor.

No me enrollo más. Solo decir que la he disfrutado muchísimo, que se me ha hecho corta, pero siendo una experiencia muy, muy intensa. Que Sisí demuestra que aprende constantemente en su trabajo como autor, sorprendiéndonos con nuevas herramientas, registros,  recursos y trucos de magia del oficio de escribir, cosas chulas en cada nuevo proyecto que nos presenta y eso se nota a nivel de calidad literaria. Y que a pesar de todo, Carlos es de los que ve el vaso medio lleno, por jodidas que nos vayan las cosas a todos los niveles, sea en la ficción o en el mundo real, aunque no lo merezcamos.

Muy, muy, muy recomendable. Tardáis en poneros con ella.

 

Vienen cuando hace frío

Carlos Sisí

Editorial: Insólita

ISBN: 978-84-947020-2-0

PVP: 18,27€

 

CINE: 1898. Los últimos de Filipinas, de Salvador Calvo

7 October 2017 - 9:46am

Por Santiago Sánchez Pérez.

 

Como aficionado al cine bélico, esperaba con muchas ganas la película que se estaba rodando sobre el asedio de “Los últimos de filipinas“, aunque ya existía una película del año 1945 dirigida por Antonio Roman e incluso un episodio de la serie “El ministerio del tiempo” ambientado en dicho asedio (y que todo sea dicho, me parece muy superior a la película dirigida por Salvador Calvo). Pero lo que importa es que me llamaba mucho una producción moderna con medios actuales y  actores de la talla de Luis Tosar, Javier Gutierrez o Karra Elejalde.

En su momento no pude verla. Quizás  llegó a pocos cines o puede que no se la promocionase mucho, pero el caso es que para cuando me enteré de que ya había sido estrenada y la busqué en las salas, no la encontré en ninguna de las que suelo frecuentar. Así que he tenido que esperar un poco, para poder verla en DVD.

Una vez vista, debo decir que me ha dejado sensaciones encontradas. Por un lado, no tengo nada que objetar a nivel técnico. La fotografía es magnífica, el trabajo de interpretación de los actores es más que digno, las escenas de acción me parecen bien rodadas y sus FX nada cutres. ¿El problema del film? Pues en general dos. El primero, es un rigor histórico que aparece y desaparece. Ya no se trata de personajes inventados (como el sargento interpretado por Javier Gutierrez) o la falta de algunos (como los dos misioneros franciscanos que se les unieron tras ser liberados por los rebeldes tágalos para hacerles llegar un mensaje). Ya en los primeros compases del film, el espectador puede ver como toda  la guarnición española de Baler es eliminada en cuestión de segundos en un ataque nocturno. La realidad fue que dado el aparente clima de tranquilidad, el gobierno optó por relevar a la guarnición de 400 hombres por una más reducida de apenas 50. Otro error importante, sería el que los sitiados disponen de visión directa de la bahía (en la película más bien una playa) algo que desde luego no era así y cobra su importancia en el intento de rescate (también obviado en la película) por parte del buque estadounidense USS Yorktown, en el que los sitiados podían escuchar el sonido de los cañones y los combates, pero no tenían modo de saber que era lo que estaba sucediendo.

Puedo entender que se añadan personajes o se omitan situaciones en aras de alargar la duración de un film o de mejorar su ritmo, pero lo que más me decepcionó, es el tratamiento que se da a la memoria de los sitiados. Un sargento sicópata al que vemos como a un patriota fanático y sediento de sangre durante los primeros compases del film, que al final reniega con desprecio de su país. Un sacerdote adicto al opio que induce al consumo de drogas a un joven soldado… toda la película parece rezumar desprecio por el clero y los militares. Está claro que tampoco me esperaba una película en la línea de las americanas con héroes de sonrisa perfecta y banderitas por todas partes, pero si una película en la que se viese reflejado el compañerismo necesario para sobrellevar una situación así en lugar del encabezonamiento de un solo hombre al que un sicópata se encarga de envenenarle el oído de forma sistemática.

En resumen: me ha parecido una película bien rodada e interpretada, que no me aburrió y cuyo visionado en general recomiendo. Pero si alguien de mi nivel (que no soy ningún historiador precisamente) es capaz de encontrar errores en el rigor histórico, no quiero ni pensar que no encontrará alguien mejor informado y que en general enturbia sin necesidad (más allá de la comercial y de las ideas políticas) la memoria de unos hombres que ya no están aquí para defenderse.