Viajando en el Tiempo mediante Simuversos
Viajando en el tiempo mediante simuversos
Escrito para el concurso de FQXi.org sobre la Naturaleza del Tiempo por Venerando Solís Barrado
Noviembre 2008
Resumen
Como lector aficionado a las historias de Ciencia Ficción y escritor novel en esta temática, he pensado a menudo sobre la idea de los viajes en el tiempo y cómo podrían realizarse. Normalmente, solemos plantear este tipo de viajes en un tiempo real, bien sea mediante una máquina o a través de un “portal singular”[1]. Estos métodos tienen un problema básico: eluden una o varias leyes físicas, lo cual lleva a la aparición de paradojas, indicativas de que el procedimiento propuesto era inviable.
Recientemente, he escrito un relato, llamado Simuversia[2], donde aplico un modo diferente de abordar la cuestión: en lugar de intentar viajar físicamente en el tiempo, mis personajes descubren la manera de hacerlo “virtualmente”. Para ello, crean un Generador de Simuversos (GdS): un programa informático capaz de duplicar cualquier lugar del universo, calculando lo que ocurre allí, sin importar lo alejado que esté o si el sitio se encuentra en el pasado, el presente o el futuro; incluso, aunque su ubicación esté más allá del radio de Hubble[3] o los sucesos se produzcan en el exterior de nuestro cono de luz[4].
¡Imagíneselo!: No más paradojas temporales[5], pues todo ocurre en un universo paralelo; es tan cómodo y seguro como usar un videojuego; y, sobre todo, se puede utilizar desde casa, sin molestas estancias en remotos horizontes de sucesos, esperando la apertura del correspondiente agujero de gusano.
En este ensayo, analizo lo que supondría realizar este ingenio y lo que se podría hacer con él, resultando que, hablando de viajes temporales, son más “reales” los virtuales que los físicos.
Además, para explicar la naturaleza del tiempo, aplico el concepto de que las evoluciones de la materia-energía generan el espacio-tiempo. ¿Podría ser éste un camino hacia la Gravedad Cuántica?
Introducción
Para presentar la teoría que subyace detrás del GdS, había optado por la hipótesis que postula que el transcurso del tiempo se basa en la ocurrencia de sucesos a distintos niveles: cuántico, microscópico, macroscópico y otros.
Mientras revisaba conceptos de la Mecánica Cuántica(MC)[6], la Teoría General de la Relatividad (TGR)[7] y el Big Bang[8] para argumentar mis razonamientos, descubrí un hecho que venimos pasando por alto desde hace mucho tiempo a pesar de que ha estado siempre delante de nuestras narices: todas esas teorías apuntan a que “las evoluciones de la materia y la energía son las que generan o definen el espacio-tiempo en cada región del universo”, como sugiere la TGR y el Big Bang; y también que “en cada sistema físico, la materia y la energía contenidas en él generan o definen el espacio-tiempo particular del mismo”, como sugiere la MC.
Esta idea, que comenzó siendo una apreciación personal, fue cobrando consistencia cuando comprobé que podía explicar muy bien fenómenos tales como la Superposición de Estados[9], el Entrelazamiento de Partículas[10] o la mencionada relación entre la mecánica cuántica y la TGR.
No habiendo encontrado estudios que hayan contemplado estas hipótesis y las hayan rechazado, las asumí como probables y trataré de desarrollar mi razonamiento, en cierta medida, en el apartado “1—La Naturaleza del tiempo en la arquitectura del Universo” con dos objetivos: mencionarla por su posible utilidad, y fundamentar el GdS, sobre el que trato en el resto de puntos.
Por tanto, dividiré este ensayo en las siguientes partes:
1— La naturaleza del tiempo en la arquitectura del Universo. El fundamento físico del estudio consistirá en que el sustrato básico del cosmos está formado por materia y energía, de donde deriva todo lo demás; entre otras cosas, el tiempo, que es el resultado de los cambios de estado de dicha materia-energía. Esto no es nada nuevo; el modelo del Big Bang ya postula que la materia y la energía, en su proceso de inflación[11], dieron lugar al espacio-tiempo del Universo.
2— Construcción de una máquina del tiempo. Si a usted le pidieran un plano de determinado terreno para viajar por él, podría adoptar dos posturas totalmente opuestas.
Podría decir: “Eso es imposible; para hacerlo debería disponer de una superficie tan grande como la propia zona a representar. Además, sería una locura tratar de duplicar todos los detalles”.
O, podría usted coger un trozo de papel y un lápiz, dibujar unos trazos, y decir: “Mire. Esto es un boceto aproximado del área que quiere recorrer, debe seguir estas indicaciones. Además, si vuelve usted mañana, le tendré preparado un mapa mucho más detallado”.
Hay una gran diferencia entre una forma de proceder y otra; quizá la primera sea más exacta; pero, definitivamente, al viajero le resultará más útil la segunda.
La historia de la cartografía es muy antigua; debió comenzar cuando un antepasado nuestro, apenas diferente de un simio, hizo un simple trazo en el suelo con un palo o un dedo para indicar a sus congéneres un camino. Y hoy en día esta técnica ha alcanzado altos grados de sofisticación.
Es posible que con nuestra primera máquina hagamos sólo el equivalente a dibujar un trazo en el suelo, pero eso ya sería un comienzo. Plantear un primer prototipo de un ingenio así no debería ser muy complicado; de hecho, hoy en día disponemos ya de simuversos en su nivel más elemental, aunque tienen otros nombres tales como Simulador Astronómico, Predictor Meteorológico, Simulador de Civilizaciones, libro de historia,...
Una vez obtenido el prototipo inicial, la cuestión del viaje en el tiempo consistiría en: ¿Hasta qué grado de simulación podríamos llegar?
3— Utilidad de los simuversos. De acuerdo. Imaginemos, por un momento, que ya hemos conseguido construir un GdS lo suficientemente avanzado como para simular un viaje temporal o un viaje a mayor velocidad que la luz en un mundo lo suficientemente similar al real, ¿qué podríamos hacer con él?
4— Viaje virtual versus viaje real. Sí, con este invento se pueden hacer muchas cosas pero no es lo mismo que un viaje real. Quizás, habría deseado poder cambiar sucesos del pasado real, y recuperar a algunos seres queridos. Quizá, también le hubiera gustado probar los inventos del futuro, y no solamente verlos virtualmente. Veamos si es posible.
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1—La Naturaleza del Tiempo en la arquitectura del universo
Una Teoría del Todo (ToE) [12] no es posible, ni necesaria para explicar el funcionamiento del Universo; nos basta con el Modelo Estándar y la TGR. Dos teorías, puesto que las partículas fundamentales constituyentes de la materia se agrupan en dos tipos de sistemas: sistemas cuánticos y sistemas clásicos, con leyes y comportamientos distintos pero interrelacionados por un puente evolutivo, la Decoherencia Cuántica [13].
Por otro lado, el modelo del Big Bang nos dice que el espacio y el tiempo se generaron en un instante inicial a partir de la materia y la energía primigenias, y que el espacio sigue expandiéndose.
Partiendo de esta conocida base: Modelo Estándar, TGR y Big Bang, postularé lo siguiente:
P1—En todo sistema físico, la materia contenida en él, y los cambios de estado de la misma, provocados por algún tipo de energía, generan un espacio-tiempo anexo a ese sistema.
P2—Si el cambio de estado provocado en P1 puede deshacerse coherentemente de modo que el sistema vuelva a tener su condición anterior, tanto material como energéticamente, diremos que la energía empleada no ha degenerado y que la entropía [14] del sistema no ha variado.
Ya que el cambio de estado es el factor decisivo en el avance de la Flecha del Tiempo[15] (y la entropía su indicador), si se puede deshacer diremos que el tiempo del sistema no avanza de forma estable, o que unas veces avanza y otras retrocede, o que el sistema tiene un tiempo particular que puede recorrer de forma independiente al resto del universo.
Para un observador exterior, los cambios de estado parecen hacerse y deshacerse aleatoriamente, puesto que los mira desde un espacio-tiempo distinto; por eso sus estados parecen estar superpuestos; es como si oscilara entre estados, como una onda. Le llamaremos “Sistema Cuántico”, donde solamente se dan interacciones cuánticas.
P3—Si el cambio de estado provocado en P1 no puede deshacerse coherentemente, diremos que la energía que provocó el cambio ha degenerado; la entropía ha aumentado; el tiempo ha avanzado; se ha producido la decoherencia del sistema; la función de onda ha colapsado[16]; y su estado ha quedado definido. Le llamaremos “sistema clásico”; en él puede darse cualquier tipo de interacción.
P4—Todo cambio provocado en un sistema por la interacción de una energía que degenera, introduce un aumento de la entropía del sistema y provoca que dicho sistema defina su estado y su reloj interno, dando lugar así a la creación del espacio-tiempo asociado a ese sistema.
P5—Llamaremos “Sistema Observador” a aquél que interacciona con un sistema observado; y “Sistema Observador Cuántico” a aquél que no introduce entropía en el observado (por ejemplo, en el entrelazamiento cuántico de partículas, cuando se produce la interacción inicial, ambas son observadoras cuánticas mutuas). Llamaremos entonces “Sistema Observador Clásico” a aquél que introduce entropía en el sistema observado. O sea, que no es el mero hecho de observar, sino la introducción por parte del observador de un factor de entropía el que colapsa la función de onda del sistema observado.
Quedan de esta forma redefinidos para este trabajo los conceptos de sistema cuántico, sistema clásico y observador. Veamos algunas consecuencias:
C1—De P5 se entiende por qué algunas veces la intervención de un observador clásico no provoca la decoherencia; es porque, algunas veces, no introduce entropía.
C2—La medida de la entropía de un sistema clásico debería dar una idea de la “velocidad del tiempo” en ese sistema. La diferencia de entropía entre dos sistemas debería ser equivalente a la diferencia de velocidades entre sus tiempos; y viceversa.
C3—Entrelazamiento de partículas. Supongamos un sistema con dos partículas. Se produce entre ellas una interacción inicial que provoca un cambio no decoherente en sendas propiedades de ambas partículas. Si esas propiedades son interdependientes (ejemplo: espines que debido a la interacción deben tomar sentidos contrarios), diremos que ambas partículas han quedado entrelazadas. Esto es así porque, según P2, al ser una interacción cuántica, la modificación producida debe poder deshacerse en cualquier momento. Y como el espacio-tiempo interno del sistema depende de ese cambio de estado y las partículas afectadas, por muy alejadas que estén en el espacio-tiempo de un observador exterior, en el interno están juntas; y, si no se ha producido ninguna otra interacción, su tiempo interno habrá transcurrido un solo “tic reversible”.
Si un sistema exterior interacciona con una de las partículas, y es un observador cuántico que no introduce entropía, la función de onda del sistema no colapsará. Puede ocurrir que el observador cuántico externo también quede entrelazado.
Si el que interacciona es un observador clásico, puede producir la decoherencia del sistema observado. Se produce entonces en éste una especie de Big Bang privado: nace de él un nuevo espacio-tiempo. No importa lo separadas que parezcan estar las partículas para el observador externo, puesto que hasta ese momento, habían tenido un espacio-tiempo privado muy próximo, que fue en el que se produjo la interacción que provocó el cambio de estado reversible y, por tanto, el espacio-tiempo indefinido.
Es como si se hubiera producido un cruce Ínter-dimensional entre dos universos. Matemáticamente, el sistema ha pasado de estar definido en un espacio de Hilbert de infinitas dimensiones, a estarlo en un espacio Euclideo de cuatro dimensiones.
C4—Teoría General de la Relatividad. De P1 se deduce que cada zona del Universo define su propia área de espacio-tiempo, conformando un espacio-tiempo global curvado o deformado dependiendo de las distintas concentraciones de materia y energía. Lo cual es, precisamente, el postulado de la TGR.
Esta topografía del espacio-tiempo universal puede tener desniveles suaves, cuando las condiciones de microsistemas adyacentes son parecidas; o abruptas, como sucedería en el caso de un agujero negro. Su forma de transmisión no necesitaría de ninguna partícula cuántica (gravitón), puesto que se realiza a través del espacio-tiempo generado; es como decir que las ondas gravitatorias se desplazan a través del espacio que está relleno de sí mismo. La atracción sería debida entonces al propio fenómeno que describió Einstein, la deformación del espacio-tiempo.
C5—El Big Bang. Supongamos que antes de la creación de nuestro Universo hubiera un Universo Cuántico donde no existiera el espacio ni el tiempo; solamente una extraña sopa de partículas elementales, que continuamente crean y deshacen efímeros trozos de espacio-tiempo.
En un determinado momento, un extraño tipo de energía produce transiciones irreversibles en varias de las partículas, lo que causa que éstas emitan más energía degenerativa, extendiendo así el efecto a un vasto número de ellas. El espacio-tiempo de las mismas queda solapado, creando un mar de espacio-tiempo surcado por olas de gravedad.
C6—El tiempo y el espacio también están cuantizados, debido a que su origen es un fenómeno cuántico. Es decir, si el tiempo es una consecuencia de las evoluciones de la materia, cuyos cambios de estado son producidos por la interacción de fuerzas que se transmiten en forma de cuantos, es lógico decir que el tiempo está también cuantizado; y el espacio, también.
Conclusiones de este apartado que son aplicables al ensayo:
CA1—En sistemas cuánticos, los estados están solapados. No existe en ellos pasado, presente o futuro. El comportamiento de sus elementos es ondulatorio.
CA2—En sistemas clásicos la entropía crece y la flecha del tiempo siempre avanza desde el pasado hacia el futuro. El futuro no está fijado, aunque se puede suponer formado por sucesos que tienen una cierta probabilidad de ocurrir; es como un multiverso de líneas temporales esperando su oportunidad de suceder. Esta probabilidad aumenta o disminuye a medida que se acerca el presente, momento en el que alcanzan su probabilidad máxima o mínima (ocurren o no) y se vuelven inmutables. Por tanto, el pasado de los sistemas clásicos no se puede cambiar; para siempre, habrá en ellos un pasado que ocurrió realmente y un multiverso de pasados ucrónicos[17] que pertenecen al mundo de lo que pudo ser y no fue.
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2—Construcción de una máquina del tiempo
Con Galileo, Huygens, Laplace, Descartes y Newton, entre otros, en el siglo XVII, el Determinismo[18] y el Paradigma Mecanicista[19] hicieron pensar al mundo que el universo podía ser comparado con un reloj en el que todo estaba sincronizado; que, incluso, sería factible prever el futuro o calcular lo que ocurrió en el pasado si se contaba con la máquina adecuada.
Esos razonamientos comenzaron a flaquear en el siglo XIX y se vinieron definitivamente abajo a principios del XX con el advenimiento de teorías tales como el Principio de Indeterminación de Heisenberg [20], la Teoría de la Relatividad de Einstein, la Mecánica cuántica o las matemáticas de fractales de Mandelbrot[21].
Pero a finales del siglo XX y principios del XXI surge una nueva corriente que recupera algunas de las ideas del Mecanicismo; se trata del Neomecanicismo[22]. Esta nueva corriente es bastante diferente de, por ejemplo, la de Descartes, de modo que los mecanismos ya no son solamente hechos mecánicos, sino que incluyen también orígenes físicos, químicos, biológicos, psicológicos, o sociales.
También, relega al olvido la aproximación mecanicista reduccionista[23], dando paso a fenómenos que no son el resultado del conjunto de las partes sino que explican su origen como procedente de un fenómeno característico del nivel superior, tales como la inteligencia o la conducta del individuo debida al entorno social.
Además, para apoyar esta corriente neomecanicista, hoy en día contamos con las máquinas con las que soñaron nuestros ancestros. Me estoy refiriendo, naturalmente, a los ordenadores. Su esencia las aboca a nuestro propósito, pues son, en su fundamento, ingenios que gestionan información y pueden realizar complejos cálculos con ella para generar más información. Y eso es lo que buscamos, extrapolar la información contenida en las interacciones de la materia y la energía, en todos sus niveles, en un medio que nos permita manejarla a nuestro antojo.
Podríamos decir que, si la materia y la energía generan un espacio-tiempo en el universo real, la información gestionada por los ordenadores puede generar un espacio-tiempo en el universo virtual.
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2.1—Análisis de la idea
No comenzaríamos con una máquina perfecta. El propósito sería desarrollar algo factible con la tecnología actual para tener un prototipo, e ir mejorándolo a medida que se descubrieran nuevas formas de aplicar teorías de simulaciones y cálculo de predicciones de futuros, lugares remotos y sucesos pasados desconocidos.
Así pues, una aproximación muy básica al desafío de generar un Simuverso sería la de plantearlo como la realización de un mapa del espacio-tiempo del Universo. Por supuesto, para ello deberemos contemplar muchas más dimensiones que las de un mapa. Veamos cuántas podrían ser:
A—Regiones con estados cuánticos: donde las distribuciones de espacio-tiempo vienen dadas por una función de probabilidad. No existen pasado, presente y futuro como tales. Los estados se superponen. Los sistemas cuánticos se suelen modelizar con aproximaciones matemáticas como espacios de Hilbert[24] y construcciones Gelfand-Naimark-Segal[25].
B—Regiones singulares: Dentro de mi conjetura, son regiones donde la singularidad ha hecho inviables los cambios de estado. Por ello, el espacio-tiempo allí ha desaparecido y la materia-energía ha vuelto a su estado original. Es una situación similar a la del caso A.
C—Regiones no cuánticas ni singulares: En ellas debemos tener en cuenta que el tiempo no evoluciona del mismo modo en todas partes, por lo que siempre deberemos indicar como parámetro del programa (condición inicial) el sistema de referencia en que situaremos al simulador como observador del universo.
En estas regiones no cuánticas ni singulares:
C1—El futuro está formado por sucesos que tienen probabilidades distintas de cero y uno. El GdS debería calcular dichas probabilidades y concatenar unos sucesos con otros para obtener diferentes líneas de tiempo. Los sucesos probables se encuentran en regiones de tres dimensiones espaciales y una temporal.
C2—En el presente, la probabilidad de los sucesos se torna 0 (no ocurren) o 1 (ocurren).
C3—La línea de pasado real será única y estará formada por todos los sucesos que ocurrieron. También podríamos reproducir pasados ucrónicos, usando el mismo método de probabilidades usado para calcular las líneas de tiempo de los futuros. El pasado es el más fácil de llegar a simular con fidelidad puesto que, en muchos casos, se puede contrastar con la realidad histórica conocida.
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2.2—Software
No restringiremos nuestro análisis a la utilización de un determinado lenguaje de programación. Para comenzar, podría valernos cualquier compilador con un mínimo de sofisticación. Lo mismo ocurre con el sistema operativo; cualquiera que cuente con un simulador de cualquier tipo podría ser válido.
Como aplicación base prototipo nos serviría muy bien un simulador astronómico. En él ya podríamos encontrar algunos de los elementos básicos para nuestro proyecto, como son: una representación de varios cuerpos maniobrando en un espacio y evolucionando en el tiempo. Los cálculos de las órbitas de los distintos cuerpos celestes podrían valer como funciones iniciales para el cálculo de la nube de sucesos futuros a ese nivel. Deberíamos añadir posibles factores de interferencia en las funciones y el cálculo de probabilidades asociado.
Una vez establecido el modelo inicial a partir del simulador astronómico, se puede ir ampliando mediante la adición de mejoras tales como un mayor detalle o una mayor extensión en la representación, o un sistema de cálculo más optimizado. Si inicialmente sólo incluyera el Sistema Solar, se podría ampliar con el cálculo de posiciones de estrellas o con la composición interna de los planetas, en una primera aproximación.
Ejemplos de ampliaciones de la información contenida podrían ser: el cálculo de planetas en estrellas remotas a partir de los efectos observados en ellas, la adición de la composición atmosférica y la climatología de algunos planetas, introducción de la geografía y la historia terrestres, y datos y cálculos similares.
Como ejemplo de teoría predictiva a incluir podría ser la Teoría del Caos [26], que se usa en las predicciones en fluidos. Algunos sistemas expertos podrían ayudarnos a mejorar el desarrollo de la inteligencia artificial imbuida en el sistema.
Sería una obra ciertamente descomunal. Pero, a diferencia de algunos otros proyectos de viajes en el tiempo, propuestos en la realidad o imaginados en historias de ciencia ficción, parece más posible de comenzar a abordar.
Por otra parte, una vez obtenidos los datos calculados, con ellos se puede representar la copia simulada en metaversos, concepto ampliamente conocido y desarrollado que ya cuenta con tecnologías software y hardware muy avanzadas, debido a su amplia utilización en videojuegos y mundos virtuales.
2.3—Hardware
¿Se imagina disponer una máquina del tiempo como la descrita aquí en su ordenador portátil?
Es posible que en determinados momentos no fuera necesario más, bien porque los simuladores no estén desarrollados a mucho nivel de detalle, o bien porque se cuente con máquinas muy potentes y parte del almacenamiento de datos y los cálculos se desarrollen en otros lugares; como ocurre, por ejemplo, con los sistemas BOINC [27] de computación en red o con el almacenamiento de los datos en los buscadores o en el Google Earth; basta con tener un ordenador conectado a Internet y el programa preciso.
Para trabajar con máquinas más potentes habría que esperar a ver si se consiguen avances en la computación cuántica, la generalización del uso de muchos procesadores en un mismo sistema informático, o la utilización de celdas de memoria con sistemas de numeración más complejos que el binario.
Si lo que queremos es tener una simulación más inmersiva que la representación 2D en una pantalla, podemos usar cascos de realidad virtual, o bien esperar a que se desarrollen los entornos 3D.
Ya hay toda una plétora de procesadores especializados en la simulación de efectos físicos; son las PPU (Physics Processing Unit) [28], usadas principalmente en los videojuegos, para calcular procesos físicos similares a los reales tales como la dinámica de cuerpos rígidos, dinámica de cuerpos blandos, detección de colisiones, dinámica de fluidos, simulación de pelo y ropa, análisis de elementos finitos, y fractura de objetos.
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3—Utilidad de los simuversos.
Imaginemos, por un momento, que el hombre alcanza los límites físicos de lo que puede explorar, debido a la vasta enormidad del universo. Al mismo tiempo, llega a ser un gran conocedor del funcionamiento del cosmos; con tal nivel de conocimiento que es capaz de reproducir en el laboratorio la mayoría de los fenómenos físicos. Imaginemos que, entre otras herramientas de cálculo, disponemos de un GdS lo suficientemente avanzado como para poder realizar viajes virtuales en el tiempo o viajes simulados a una velocidad muy superior a la de la luz a rincones apartados del cosmos. ¿Qué podríamos hacer con un ingenio semejante?
Entre otras cosas, tendríamos una forma de conocer de forma anticipada los inventos y descubrimientos del futuro, copiarlos y reproducirlos en el presente. Con ello, alcanzaríamos posiblemente la Singularidad Tecnológica[30] sugerida por el analista estadístico I.J.Good y popularizada por Vernor Vinge[31], uno de mis autores de ciencia ficción preferidos. (Nota de interés: Demostrar la titularidad de los inventos, descubrimientos u obras de arte, copiados en los diversos futuros, no sería un problema, ya que el Departamento Mundial de Patentes podría descubrir, con la ayuda de los simuversos, quien era el verdadero autor aunque éste no hubiera nacido.)
Imagine que en uno de estos viajes al futuro, copiamos la forma de construir todo lo necesario para recuperar la información del ADN[32] y la información cerebral de los seres virtuales, y cómo fabricar cuerpos a nuestro gusto, ya sean biológicos o biónicos. Luego, construimos esos ingenios y viajamos al pasado virtual con ellos (son dispositivos de recuperación de información y, precisamente, vamos a usarlos en un universo de información). Allí, recuperamos la información necesaria para reproducir todos aquellos seres que deseamos, ya sean familiares queridos o nuestros ídolos: Elvis, Mozart, Einstein, Charles Chaplin, Marilyn, Platón, etc. También podemos visitarles interactivamente en su tiempo, haciendo turismo tempo-virtual.
Podríamos recorrer el cosmos, tanto en su presente como en su pasado o su futuro; presenciar de alguna forma el Big Bang (aunque posiblemente no haya sido un fenómeno visible, según entendemos este término); el nacimiento de la Tierra o la aparición de la vida; visitar mundos habitados, incluso mundos con vida inteligente, aunque no sean contemporáneos con el ser humano y estén alejados millones de años luz de nosotros.
¿Y si estuviera ocurriendo algo similar pero fuéramos nosotros los observados? Una especie más avanzada podría estar observando en sus simuversos cómo evoluciona el ser humano, incluso antes de que en la Tierra se produzca el primer atisbo de vida.
Las guerras se reducirían notablemente, pues ya se sabría por anticipado lo que podría ocurrir. Lo mismo pasaría con los crímenes, que no quedarían impunes y muchos de ellos se evitarían. Se podrían aplicar los simuversos como medida preventiva de accidentes; no porque el futuro esté completamente determinado, sino para anticiparse a los posibles problemas de un viaje o un trabajo.
Además, con la reproducción de pasados ucrónicos, podemos recuperar todo aquello que no ocurrió en la vida real: cómo habría sido la vida en el siglo XX si no hubiera habido guerras, qué habría ocurrido si ciertos hechos se hubieran o no se hubierna producido, etc.
Finalmente, al tener a su disposición todos los avances científicos que permitirían alargar su vida de forma virtualmente eterna y la posibilidad de recuperar todo el pasado, el hombre podría llegar a vivir en una suerte de mundo atemporal. Estaríamos hablando de un universo de estados superpuestos a nivel macroscópico, en el que tampoco existirían el pasado, el presente o el futuro como tales; solamente una era Simuversia[2] creada por el hombre a su conveniencia.
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4—Viaje virtual versus viaje real
En una primera impresión, nos parecerían cosas totalmente diferentes; podríamos pensar que viajando de la forma real sería posible cambiar el pasado, mientras que en la virtual no; y que no “sentiríamos” del mismo modo esos mundos pasados o futuros si los vemos a través de una simulación que si nos encontramos físicamente en ellos.
Pero, al tener a nuestro alcance todas las tecnologías de todos los tiempos y ser capaces de simular cualquier objeto y cualquier sensación, el resultado sería el mismo. Ya hemos mencionado que podríamos extraer el “soulware” de la persona, reproducido en un pasado virtual, y meterla en otro cuerpo del presente real.
También podríamos reproducir en un metaverso una copia del pasado real que, a partir de un determinado momento, dejara de reproducir dicho pasado y permitiera una línea de tiempo alternativa, un pasado virtual ucrónico en el que pudiéramos insertar nuestras propias psiques lógicas para que vivieran en ese mundo virtual otra historia diferente a la ocurrida en el universo real.
En cuanto a cambiar el pasado, teniendo en cuenta que tampoco sería posible cambiarlo en un viaje al pasado real, como ya expliqué anteriormente, podríamos preguntarnos:
¿Para qué es necesario cambiar físicamente el pasado?
El pasado anterior no desaparecería del todo mientras alguien siguiera recordándolo.
Todos los errores del pasado real pueden ser reparados también de otra forma con los pasados virtuales y la resurrección de seres.
Todo lo que se perdió se puede recuperar si se dispone de GdS.
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Referencias
[1] Wikipedia, “Singularidad”, http://es.wikipedia.org/wiki/Singularidad_espaciotemporal
[2] V.Solís, Simuversia (English: http://www.lulu.com/content/4749274 /
Español: http://www.lulu.com/content/4737982 /
http://www.sedice.com/portada/index.php?q=node/3038 )
[3] Wikipedia, “Radio de Hubble”, http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Hubble
[4] Wikipedia, “Cono de luz”, http://es.wikipedia.org/wiki/Cono_de_luz
[5] Wikipedia, “Paradoja temporal”, http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_del_viaje_en_el_tiempo
[6] Wikipedia, “Mecánica Cuántica”, http://es.wikipedia.org/wiki/Mecánica_Cuántica
[7] Wikipedia, “Teoría General de la Relatividad”, http://es.wikipedia.org/wiki/Teoría_General_de_la_Relatividad
[8] Wikipedia, “Big Bang”, http://es.wikipedia.org/wiki/Teoría_del_Big_Bang
[9] Wikipedia, “Superposición de Estados”, http://es.wikipedia.org/wiki/Superposición_de_estados
[10] Wikipedia, “Entrelazamiento de Partículas”, http://es.wikipedia.org/wiki/Entrelazamiento_cuántico
[11] Wikipedia, “Inflación Cósmica”, http://es.wikipedia.org/wiki/Inflación_cósmica
[12] Wikipedia, “Teoría del Todo”, http://es.wikipedia.org/wiki/Teoría_del_Todo
[13] Wikipedia, “Decoherencia”, http://es.wikipedia.org/wiki/Decoherencia_cuántica
mejor en inglés http://en.wikipedia.org/wiki/Quantum_Decoherence
[14] Wikipedia, “Entropía Termodinámica”, http://es.wikipedia.org/wiki/Entropía_(termodinámica)
[15] Wikipedia, “Flecha del Tiempo”, http://es.wikipedia.org/wiki/Flecha_del_tiempo
[16] Wikipedia, “Colapso de la Función de Onda”, http://es.wikipedia.org/wiki/Colapso_de_la_funcion_de_onda
[17] Wikipedia, “Ucronía”, http://es.wikipedia.org/wiki/Ucronía
[18] Wikipedia, “Determinismo”, http://es.wikipedia.org/wiki/Determinismo
[19] Wikipedia, “Paradigma mecanicista”, http://es.wikipedia.org/wiki/Mecanicismo
[20] Wikipedia, “Principio de indeterminación de Heisenberg” http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_ indeterminación_de_Heisenberg
[21] Wikipedia, “Fractales de Mandelbrot”, http://es.wikipedia.org/wiki/Fractales
[22] Wikipedia, “Neomecanicismo”, http://es.wikipedia.org/wiki/Mecanismo_(filosofía_de_la_ciencia)
[23] Wikipedia, “Reduccionismo”, http://es.wikipedia.org/wiki/Reduccionismo
[24] Wikipedia, “Espacios de Hilbert”, http://es.wikipedia.org/wiki/Espacios_de_Hilbert
[25] Wikipedia, “Construcciones Gelfand-Naimark-Segal”, http://en.wikipedia.org/wiki/Gelfand-Naimark-Segal_construction
[26] Wikipedia, “Teoría del Caos”, http://es.wikipedia.org/wiki/Teoría_del_Caos
[27] BOINC, Computación voluntaria en red, http://boinc.berkeley.edu
[28] Wikipedia, “PPU”, http://en.wikipedia.org/wiki/Physics_processing_unit
[30] Wikipedia, “Singularidad Tecnológica”, http://es.wikipedia.org/wiki/Singularidad_tecnológica
[31] Vernor Vinge, “Vernor Vinge on the singularity”, http://mindstalk.net/vinge/vinge-sing.html
[32] Wikipedia, “ADN”, http://es.wikipedia.org/wiki/Adn
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