Google, a su manera, pone una pica en la luna

El diario económico Expansión.com se ha hecho eco de la sustancial cifra que el famoso buscador de internet ha ofrecido a aquella iniciativa privada que consiga llegar a la Luna. La noticia completa se puede consultar en:
http://www.expansion.com/edicion/exp/economia_y_politica/entorno/es/desa... .

Precisamente estos días, muchos de vosotros os estaréis descargando el programa “google earth”, “google sky” o el “google moon”, programas que permiten un acceso inmediato a imágenes de nuestro planeta, la Luna o las estrellas desde el ordenador de tu casa, trabajo, o... Esto es: más acceso, menos distancias. Pero, es relevante que las páginas del famoso rotativo salmón recojan que ya no sólo se ha superado el turismo espacial como algo novedoso (consiguió inyectar dinero fresco en el maltrecho programa espacial ruso, ex-soviético), sino que en vez de esperar a que una de las agencias oficiales espaciales (NASA, ESA, JAXA), o uno de los nuevos países pujantes en este campo, como China, se decida a poner fondos públicos encima de la mesa, ha convocado el siguiente premio: el Google Lunar X Price.

«El premio recompensará con 20 millones de dólares a los creadores de un vehículo que sea capaz de moverse automáticamente y transmitir información a la Tierra. Otros cinco millones de dólares se concederán a un aparato estático capaz de enviar datos. También habrá recompensa (otros cinco millones de dólares) para los diseñadores de un robot o un vehículo que descubra agua o hielo, que consiga recorrer más de cinco kilómetros, o que sea capaz de fotografiar vehículos espaciales abandonados en misiones anteriores.
Quienes se embarquen en esta aventura deberán conseguir estos objetivos, si quieren el premio completo, antes del 31 de diciembre de 2012. Si lo logran más adelante, el premio principal se reducirá a 12 millones de dólares.»

La iniciativa privada será, pues, el revulsivo que necesita la estancada exploración espacial. Nunca con tantos medios, se hizo menos (recordemos que se cumplen hoy 50 años del lanzamiento del Sputnik, satélite ruso que inició la carrera de nuestra exploración espacial. EEUU creyó que sus películas de serie-B se harían realidad y que serían observados desde las estrellas por el ojo del "gran hermano" soviético); a pesar de los continuos lanzamientos con fines experimentales y de estudio que se anuncian por doquier. Lejos quedan las Colonias lunares o marcianas que la CiFi lleva soñando para nuestro siglo XXI.

Que nadie se engañe; los planetas son un nuevo “El Dorado”, un abierto “Far West”, y será para el primero que llegue, aunque se trate de regular desde la Tierra o algún avispado venda parcelas en la Luna a través de internet. Se trata de una conquista en toda regla, que requerirá de esfuerzo, dinero y vidas humanas. Quien aterrice primero, se lo queda. Lugo, la historia de siempre: vaqueros, guerra de independencia y Constitución.

Por eso, este premio (que emula a otro que recientemente la revista “Muy Interesante” nos mostraba al respecto de un excéntrico científico que ofrece otra millonada a quien ofrezca nuevas fórmulas para el alargamiento de la vida humana) viene de la mano de la imagen que muchas películas nos ofrecen de escenarios plagados de anuncios publicitarios gigantes (Desafío total, Blade Runner, Yo robot,...). Es decir, un objetivo económico que busque un lucro será el que promoverá, y se adelantará, a la subvención pública que hoy por hoy (si los gobernantes quieren renovar sus escaños) exige destinos más prosaicos.

Barcelona 92 demostró que una tarea titánica puede ser rentable. Buena gestión, venta de derechos de TV y publicidad óptima y una ciudad que se renovó como lo atestiguan todos los que hemos visitado la ciudad la década posterior al evento deportivo.

Cuando un promotor inmobiliario descubra que no es tan descabellado anunciar “lujosas villas a pié del Mar de la Tranquilidad, con excelentes vistas de la cúpula de Moon City, espectaculares amaneceres e inmejorables estampas de la Tierra” quizá los euros, dólares, o los famosos “créditos” de las novelas futuristas, se empiecen a mover y empujen la tan anhelada expansión humana por el espacio. De momento, toca seguir esperando, pero Google ha dado un paso por acercarnos la realidad del inevitable futuro.

LÁNARK
http://www.escenafinal.com